Hidroeléctrica "El Cajón", la tercera más grande del mundo según la Comisión Federal de Electricidad.
Ver imagen
La hidroelectricidad es la energía eléctrica producida al utilizar la fuerza de las corrientes de agua. Regularmente se construyen presas para acumular el líquido y hacerlo caer para provocar el giro de las aspas de una turbina conectada a un alternador. Este es el fundamento de la energía proveniente de centrales hidroeléctricas.
Contras
La obtención de este tipo de energía implica construir centrales que
provocan la pérdida de tierras de cultivo, alteran cauces naturales de
agua, alteran ecosistemas y desplazan comunidades.
En el ámbito mundial está documentado que las comunidades reciben una
mínima remuneración por los daños que ocasiona la construcción de las
centrales hidroeléctricas.
Se han sobreestimado los beneficios y subestimado los impactos de este tipo de proyectos.
Pros
El agua permite generar energía eléctrica de una manera más limpia si
la comparamos con el carbón, el gas, el combustóleo y el uranio
utilizado en las centrales nucleares.
Una hidroeléctrica se puede poner en operación rápidamente y ofrece una mayor capacidad de generación de energía.
Debido a los impactos asociados a las grandes hidroeléctricas se creó
la Comisión Mundial de las Represas (CMR), organismo que a partir del
estudio de los impactos de las grandes represas elaboró una serie de
recomendaciones a seguir cuando se planea construir una nueva central
hidroeléctrica.
La CMR considera que las "pequeña", "micro" y "mini" hidroeléctricas no
causan los impactos que las grandes presas y pueden ser construidas de
manera relativamente fácil. Estas categorías se definen de acuerdo a la
cantidad de electricidad de pueden generar.
Otras consideraciones
Aunque las presas son también una fuente de emisión de gases de
invernadero, pues los depósitos y la construcción emiten toneladas de
metano, la emisión de gases de efecto invernadero proveniente de las
centrales eléctricas que operan con combustóleo, gas y carbón es aún
mayor. Aun así, se deben contabilizar las emisiones netas de gases que
produciría el proyecto.
Greenpeace considera que las centrales que ya fueron construidas pueden
entrar en el porcentaje de energías renovables de un país, y sólo sería
necesario desmantelar las presas actuales si tras un análisis
exhaustivo se comprobara un grave impacto sobre la biodiversidad. Es el
caso de los Estados Unidos de América, donde se han desmantelado presas
debido al impacto que ocasionaban en los ecosistemas.
Por otra parte, la coalición internacional Ciudadanos Unidos por la
Energía Renovable y la Sostenibilidad (CURES, por su sigla en inglés)
sólo reconoce entre las 'nuevas energías renovables' a la pequeña
hidroeléctrica (hasta 10 MW, mecánica o eléctrica) que cumple con las
recomendaciones de la CMR.
Más información:
Resumen de las recomendaciones de la CMR para un nuevo marco de políticas sobre represas.