Hidroeléctrica "El Cajón", la tercera más grande del mundo según la Comisión Federal de Electricidad.
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La investigación y análisis de la historia de la gestión de recursos hídricos, del surgimiento de las grandes represas, de sus impactos y desempeño, y del debate resultante en torno a las represas condujeron a la Comisión Mundial de las Represas (CMR) a ver la controversia en torno a las represas dentro de un marco más amplio.
Este marco se basa en el reconocimiento internacional de los derechos
humanos, en el derecho al desarrollo y en el derecho a un medio
ambiente sano. Además no tiene un enfoque tradicional centrado en la
tecnología, es decir, aboga por innovaciones significativas en la
evaluación de opciones, gestión de represas existentes, incluyendo
procesos para evaluar indemnizaciones y restauración del medio
ambiente, conseguir la aceptación pública y negociar y distribuir
beneficios.
La Comisión ha desarrollado siete prioridades estratégicas.
1. Obtener la aceptación pública
La aceptación pública de decisiones clave es fundamental para un
desarrollo equitativo y sustentable de recursos hídricos y energéticos.
La aceptación surge de que se reconozcan los derechos, se aborden
riesgos y se salvaguarden los derechos de todas las partes, en
particular, pueblos indígenas y tribales, mujeres y otros grupos
vulnerables.
Se utilizan procesos y mecanismos de toma de decisiones que hacen
posible la participación informada de todos los grupos interesados, y
conducen a la aceptación demostrable de decisiones clave. Cuando los
proyectos afectan a pueblos indígenas y tribales, esos procesos toman
en cuenta su consentimiento libre, previo e informado.
2. Evaluación exhaustiva de opciones
Con frecuencia hay alternativas para las represas. Para estudiar estas
alternativas, se deben evaluar las necesidades de agua, de alimentos y
de energía, y se deben definir con claridad los objetivos.
La selección se basa en una evaluación exhaustiva y participativa de
toda la gama de opciones de políticas, institucionales y técnicas. En
el proceso de evaluación, los aspectos sociales y ambientales tienen la
misma importancia que los factores económicos y financieros. El proceso
de evaluación de opciones continúa durante todas las fases de
planificación, desarrollo y operación del proyecto.
3. Consideración de las represas existentes
Hay oportunidades para optimizar los beneficios de muchas represas
existentes, para abordar aspectos sociales pendientes y para fortalecer
las medidas de mitigación y restauración ambientales.
Los beneficios e impactos pueden variar si se implementan cambios en el
uso de agua, cambios físicos y en el uso de la tierra en la cuenca
hidrológica, desarrollos técnológicos y cambios en políticas públicas
expresados en regulaciones ambientales, de seguridad, económicas y
técnicas.
La gestión y las prácticas de operación deben adaptarse constantemente
a circunstancias cambiantes a lo largo de la vida del proyecto y deben
abordar los aspectos sociales pendientes.
4. Conservación de los ríos y de los medios de subsistencia
Los ríos, las vertientes y los ecosistemas acuáticos son los motores
biológicos del planeta. Constituyen la base de la vida y de los medios
de subsistencia de comunidades locales. Las represas transforman
paisajes y crean riesgos de impactos irreversibles.
Comprender, proteger y restaurar ecosistemas en el ámbito de la cuenca
hidrológica es fundamental para promover un desarrollo humano
equitativo y el bienestar de todas las especies. La evaluación de
opciones y la toma de decisiones en torno al desarrollo fluvial otorgan
prioridad a evitar los impactos, seguido de minimizar y mitigar los
daños a la salud e integridad del sistema fluvial. Es prioritario
evitar impactos por medio de una buena selección del sitio y de un buen
diseño de proyecto.
5. Reconocer los derechos y compartir los beneficios
Las negociaciones conjuntas con personas negativamente afectadas
conducirán a acuerdos sobre medidas de mitigación y desarrollo,
aceptadas de común acuerdo. Éstas reconocen los derechos que mejoran
los medios de subsistencia y calidad de vida, y las personas afectadas
se benefician del proyecto.
La mitigación, reasentamiento y desarrollo exitosos son compromisos y
responsabilidades fundamentales del Estado y del promotor del proyecto.
Sobre ellos recae la obligación de asegurar a todas las personas
afectadas que con la salida de su contexto y de sus recursos actuales
mejorarán sus medios de subsistencia. Se garantiza por medios legales,
como contratos y recursos legales accesibles en los ámbitos nacional e
internacional, la rendición de cuentas de las partes responsables en
cuanto a las medidas acordadas de mitigación, reasentamiento y
desarrollo.
6. Asegurar el cumplimiento
Para asegurarse la confianza pública se requiere que los gobiernos,
promotores, reguladores y operadores cumplan con todos los compromisos
adquiridos para la planificación, ejecución y operación de represas. Se
asegura el cumplimiento de todas las regulaciones, criterios y
directrices
aplicables y de los acuerdos negociados específicos de un proyecto dado
en todas las fases críticas en la planificación y ejecución del
proyecto.
Se necesita un conjunto de incentivos y mecanismos que se refuercen
mutuamente en relación con medidas sociales, ambientales y económicas.
Esto deberá incluir una mezcla adecuada de medidas reguladoras y no
reguladoras, que incorporen incentivos y sanciones. Los marcos
regulador y de cumplimiento utilizan incentivos y sanciones para
asegurar la eficiencia en los casos en que hace falta ser flexibles con
el fin de tomar en
cuenta circunstancias cambiantes.
7. Compartir los ríos para la paz, el desarrollo y la seguridad
El almacenamiento y desvío del agua en ríos transfronterizos ha sido
una fuente de tensiones considerables entre países y dentro de países.
Por ser intervenciones concretas para desviar el agua, las represas
requieren una cooperación constructiva. Por consiguiente, la
utilización y gestión de recursos se está convirtiendo cada día más en
el tema de acuerdos entre Estados para promover el autointerés mutuo
por la cooperación regional y la colaboración pacífica.
Esto conduce a un cambio de eje que lleva a pasar de un enfoque
estrecho para asignar un recurso finito a compartir los ríos y sus
beneficios conexos; en esa esfera los Estados se muestran innovadores
en definir el alcance de los temas en discusión. Las agencias externas
de financiación apoyan los principios de negociaciones de buena fe
entre Estados ribereños.
Si queremos lograr resultados equitativos y sostenibles, libres de los
conflictos divisivos del pasado, la toma futura de decisiones acerca de
recursos hídricos y energéticos deberá reflejar e integrar estas
prioridades estratégicas y sus principios conexos de políticas en los
ciclos de planificación y ejecución de proyectos.
Informe completo REPRESAS Y
DESARROLLO, UN NUEVO MARCO PARA LA TOMA DE DECISIONES, el reporte final
de la Comisión Mundial de las Represas, Copyright © Comisión Mundial de
Represas, 412 pp, Noviembre, 2000, disponible en: http://www.dams.org/