Ante la Confederación de la Industria Británica, donde se encontraba el primer ministro Tony Blair, activistas de Greenpeace criticaron que el gobierno inglés pretenda atacar el cambio climático promoviendo la energía nuclear.
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A principios de la década de los 50, diversos científicos mexicanos comienzan a promover el uso de la energía nuclear para diversos fines. Uno de los principales promotores fue el doctor Nabor Carrillo Flores, quien representó a México en la prueba atómica del atolón de Bikini en 1946, además de que fue nombrado asesor técnico de la delegación de México en la Comisión sobre Energía Atómica para uso pacífico de la ONU.
El doctor Carrillo Flores, rector de la UNAM de 1953 a 1961, así como
otros científicos, impulsaron la creación de la Comisión Nacional de
Energía Nuclear (CNEN), cuya fundación se dio en 1956, con el objetivo
de regular las aplicaciones energéticas y no energéticas, así como los
estudios en ciencias nucleares.
En la década de los 60, el proyecto nuclear más importante del país fue
la construcción den Centro Nuclear “Nabor Carrillo Flores”, ubicado en
Salazar, Estado de México. Este centro se empieza a construir en mayo
de 1964. Dos años después, el lugar ya contaba con dos aceleradores de
iones y un reactor.
En 1972, la CNEN cambió su nombre a Instituto Nacional de Energía
Nuclear y en 1979, con la emisión de la Ley Nuclear, la institución se
transformó para crear la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y
Salvaguardias, el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (que
se encuentra en Salazar, Estado de México) y la Comisión Nacional de
Energía Atómica, la cual, nunca entró en función.
Fue también en 1972 cuando el gobierno federal consideró la energía
nuclear como una alternativa para la generación de electricidad. En ese
año, comenzó la construcción de la Central Nuclear Laguna Verde,
nucleoeléctrica cuya apertura se retrasó durante varios años, hasta que
en 1990 se inauguró en la ciudad de Alto Lucero, a unos 80 kilómetros
al noroeste de la capital de Veracruz. La apertura de esta planta
nuclear se realizó sin tomar en cuenta la oposición de la sociedad ni
las evidencias existentes respecto a los riesgos de utilizar energía
nuclear.
México inauguró Laguna Verde cuando, paradójicamente, el uso de la
energía nuclear para generar electricidad se estanca a nivel
internacional, cuando varios países se dan cuenta que utilizar esta
energía no es un buen negocio.