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Observar de cerca a las ballenas es una experiencia que cambia el 
alma.

Observar de cerca a las ballenas es una experiencia que cambia el alma.

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La observación de ballenas es una actividad que se está incrementando en el mundo. En más de 87 países se realiza alguna forma de avistamiento de cetáceos. En México esa actividad va en aumento, ya se hace observación de ballenas y delfines en diferentes zonas costeras del Pacífico y el Atlántico.

Greenpeace considera que una de las prioridades del ecoturismo de observación de ballenas debe ser el minimizar los impactos ambientales y ecológicos, incluyendo efectos sobre el comportamiento de los cetáceos. Esto beneficiará a la industria de la observación de ballenas, a las comunidades costeras que de manera directa o indirecta se vinculen a esta actividad y a los ecosistemas marinos.

Se deben de aplicar los siguientes principios:

1. La actividad de observación de ballenas debe permitir que los cetáceos continúen con cualquier comportamiento que estén llevando a cabo en el momento que el observador entre en contacto con ellos. La embarcación debe tener cuidado, al aproximarse, de no molestarlos o interrumpirlos.

2. El objetivo de la observación de ballenas no es la interacción entre observador y cetáceo sino la observación del comportamiento de éstos. Si las ballenas deciden interactuar con los observadores, se debe permitir que ellas mantengan el control de la situación, esto es, que determinen con libertad la duración y naturaleza del encuentro.

3. En el largo plazo, la observación de ballenas no debe producir cambios en su comportamiento, en su dinámica de grupo, en la utilización del hábitat o un decremento en el éxito reproductivo.

Greenpeace considera que los objetivos secundarios del ecoturismo de observación de ballenas deben ser que la actividad provea del máximo beneficio socioeconómico sustentable a las comunidades, el máximo valor educacional, científico y cultural para los observadores, y al mismo tiempo asegurar el máximo provecho para las ballenas mediante acciones de conservación.

Guías mínimas de operación

1. Se debe establecer una zona de seguridad alrededor de cada grupo de cetáceos, a fin de impedir que las embarcaciones se aproximen demasiado. El radio de esa zona de seguridad debe incrementarse en caso de que las ballenas se incomoden por las embarcaciones. Corresponde a las autoridades ambientales garantizar que las zonas sean establecidas y respetadas.

2. No se permitirá el acercamiento a las parejas madre-crío excepto cuando haya sido establecido que la relación madre-crío no será afectada.

3. El tiempo máximo de interacción entre operadores ecoturisticos y grupos de cetáceos deberá ser determinada de forma local por las autoridades ambientales y deberá basarse en el número de embarcaciones que deseen ver a las ballenas así como en la necesidad de las ballenas de tener tiempo para estar a solas.

4. La autoridad ambiental deberá establecer el ángulo apropiado para acercarse a los cetáceos, mismo que dependerá de la especie y tamaño del grupo.

5. Las embarcaciones deberán reducir la velocidad y evitar cambios bruscos de dirección o velocidad cuando estén cerca o junto a ballenas. La velocidad máxima de operación deberá ser establecida por la autoridad competente.

6. El ruido a bordo de la embarcación se debe reducir, especialmente al estar junto a las ballenas.

7. Las embarcaciones nunca podrán separar o rodear a grupos de cetáceos.

8. Las embarcaciones tendrán prohibido perseguir a una ballena cuando ésta abandone el área de observación.

9. No se podrán establecer programas de "nado con" en tanto que la Comisión Ballenera Internacional no termine de establecer sus guías al respecto.

10. Los programas de alimentación de cetáceos han conducido a una baja en la reproducción de delfines, por lo que se deben impedir.

11. Las autoridades deben establecer zonas de descanso en las que no se permita la observación de ballenas por embarcaciones o imponer recesos obligatorios para permitir a las ballenas momentos de reposo.

12. Las comunidades deben tener un componente de la actividad de observación de ballenas en tierra, con material de educación ambiental. Esto permitirá que aquellas personas que no puedan subir en la embarcación conozcan y aprendan acerca de las ballenas.

Guías básicas para educación e investigación

1. Cada operación debe contar con guía o naturalista entrenado. En embarcaciones donde esto no es posible -con capacidad menor a 10-15 pasajeros- el operador de la embarcación deberá estar capacitado para asumir estas funciones. Los botes con mayor capacidad deberán contar con más de un naturalista.

2. Todos los operadores y naturalistas deberán tener conocimientos sobre la biología y la ecología de las especies observadas; además, deberán estar capacitados para proveer a sus clientes información sobre el ecosistema y otras especies.

3. Se deben promover las relaciones de cooperación entre la industria y los científicos para mejorar el conocimiento de las poblaciones de ballenas y poder monitorear de manera efectiva los impactos sobre ellas.

En 1998, la observación de ballenas mexicanas dejó una derrama económica de más de $41 millones de dólares a nuestro país, según el estudio Whale Watching 2000, del doctor Erich Hoyt.

Año Número de observadores de ballenas Gastos totales en dólares 1991 + 2,000 $3,200,000 1994 + 12,000 $15,000,000 1998 + 108,206 $41,638,000
Modificado de: Hoyt, E. 2000. Whale Watching 2000: Worldwide Tourism Numbers, Expenditures and Expanding Socioeconomic Benefits. International Fund for Animal Welfare, Crowborough, UK, pp. 1-157.

En comparación, en 1997 el ingreso por concepto de actividades cinegéticas, captura y venta de especies silvestres dejó únicamente $15.5 millones de dólares. Según información de la Semarnap, en1997 el pago por permisos de cacería dejó alrededor de un millón de dólares por parte de 18 mil cazadores mexicanos y 12 mil extranjeros. Por el concepto de servicios cinegéticos a 76 organizaciones cinegéticas, 1,164 clubes de caza, tiro y pesca sobre la caza de 36 especies de mamíferos y 64 de aves entraron $12.7 millones de dólares. Otras actividades fueron: permisos de criaderos ($1.7 mil dólares), permisos de mascotas ($35 mil dólares), permisos de captura de aves ($20 mil dólares) y venta de aves ($1.7 millones de dólares).

Captacion de divisas por aprovechamiento extractivo de especies silvestres

Actividad Elementos de demanda y oferta Concepto de ingresos actuales Monto de ingresos actuales Pesos (dólares*) Actividad cinegética Cazadores legalmente registrados:18 mil mexicanos y 12 mil extranjeros. 76 organizaciones cinegéticas. 1,164 clubes de caza, tiro y pesca. 36 especies de mamíferos y 64 de aves permitidas para actividades cinegéticas Pago de permisos de cacería. $10,000,000 ($1,000,000) Derrama económica por diversos servicios cinegéticos $127,500,000 ($12,750,000) Criaderos extensivos 485 criaderos extensivos Pago de permisos de criaderos extensivos $17,000 ($1,700) Mascotas 44 especies entre aves de presa, pericos, mamíferos, reptiles e insectos Autorización de posesión $350,000 ($35,000) Aprovechamiento de aves canoras y de ornato 72 especies permitidas Pago de permisos de capturadores y vendedores de aves canoras y de ornato. $200,000 ($20,000) Venta de aves canoras y de ornato $17,200,000 ($1,720,000) Total $155,417,000 ($15,541,000)
Fuente: Semarnap. 1997. Programa de Conservación de la Vida Silvestre y Diversificación Productiva en el Sector Rural 1997-2000.
*Conversión de 10 pesos por dólar

Es evidente que el aprovechamiento no extractivo de la vida silvestre es más redituable que el aprovechamiento extractivo. Sólo la observación de ballenas y delfines dejó una derrama económica 60% superior a toda la emanada de la caza y captura de especies silvestres en México. Por ello, es de suma importancia para el país que se proteja y conserve a las ballenas y su hábitat.

Según el estudio del doctor Hoyt, la observación de ballenas y delfines es una industria que crece siete veces más rápido que el turismo convencional. Y su potencial es enorme. Los 41 millones de dólares que dejó esta actividad en 1998 provinieron de cien mil observadores. Si en EUA hay más de cuatro millones de observadores, es fácil ver que hay grandes posibilidades de duplicar o triplicar la derrama económica en muy corto plazo.

El estudio de Hoyt afirma que el 70% de los observadores de ballenas y delfines en México son extranjeros. Una de las razones por las cuales son atraídos a nuestro país es el hecho de que México fue el primer país del mundo en decretar un santuario ballenero en 1972 en la laguna Ojo de Liebre, BCS. Al crear el santuario ballenero nacional más grande del mundo, México asumió la oportunidad de proteger a las especies de ballenas y sus hábitats. Esa iniciativa atraerá una mayor cantidad de observadores de ballenas al país.

México Lanchas Observadores de ballenas Gastos totales Ensenada 9 9,338 522,000 Laguna Ojo de Liebre 13 12,335 1,703,000 Laguna San Ignacio (botes) 23 4,189 598,000 Laguna San Ignacio (campamentos) +1,000 1,300,000 Bahía Magdalena 2,914 445,000 Estero La Soledad 5,430 836,000 Yates 9 1,000 3,100,000 Bahía de Banderas +35 72,000 33,134,000 Golfo de California Docenas Cientos mínimo Yucatán 1 Pocos mínimo Total +113 +108,206 41,638,000
Modificado de: Hoyt, E. 2000. Whale Watching 2000: Worldwide Tourism Numbers, Expenditures and Expanding Socioeconomic Benefits. International Fund for Animal Welfare, Crowborough, UK, pp. 1-157.

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