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Tortuga desovando

Preservar los sitios de desove de las tortugas marinas es indispensable para su supervivencia.

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Crónica de una larga batalla en defensa de una cabeza de playa, un reducto en apariencia minúsculo, pero fundamental para dos especies de tortugas marinas. Una muestra de que la sociedad tiene la fuerza necesaria para exigir que las leyes sean acatadas.

El 9 de agosto de 2001, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales determinó que el proyecto para construir 1,453 cuartos de hotel en X'cacel-X'cacelito no era viable ni sustentable. Con esta resolución se canceló el megaproyecto hotelero lidereado por el consorcio Sol Meliá que destruiría diversos ecosistemas bien conservados y afectaría decenas de especies amenazadas y en peligro de extinción. Además, esta zona comprende las playas de anidación más importantes en el Caribe para las tortugas marinas verde y caguama.

Un poco de historia

X'cacel se encuentra a unos cien kilómetros al sur de Cancún, entre Akumal y Xel-Há. En un área de apenas 165 hectáreas coexisten diversos ecosistemas como selva baja caducifolia, selva baja subperenifolia, manglar, vegetación de duna costera, cenotes, dos playas y, frente a ellas, arrecifes de coral. Un verdadero paraíso natural.

En X'cacel se encuentran especies amenazadas y en peligro de extinción como las tortugas verde y caguama, iguana verde, boa constrictor, falsa coralillo, aguililla negra, halcón gris, buhito rayado, trogón, carpintero crestirojo, trepador, sepia, chipe encapuchado, calandria yucateca, mono araña, puercoespín arborícola, oso hormiguero arborícola, tigrillo y jaguarundi, entre otras; de flora destacan las palmas chit, kuka y nacax, así como los mangles rojo, negro, blanco y botoncillo.

En febrero de 1998 se decretó el Santuario de la Tortuga Marina en las playas de X'cacel y X'cacelito. Estas pequeñas playas, de apenas 2.5 kilómetros de largo, son el sitio de anidación de las tortugas marinas verde y caguama, especies en peligro de extinción. Los científicos expertos en tortugas consideran que X'cacel-X'cacelito constituye la zona más importante de anidación de estas dos especies en el Caribe y en el Atlántico por su alta densidad de nidos por kilómetro de playa (160.8 nidadas/km).

Ya desde 1983, el Centro de Investigaciones de Quintana Roo determinó que en los 900 km de playa de la entidad la densidad de anidación (número de nidos al año en un kilómetro de playa) había decrecido en comparación con años anteriores, sobre todo en X'cacel, Chanyuyún, Chemuyil y Aventuras-DIF.

Una a una las playas más importantes de anidación se fueron perdiendo. Chanyuyún fue vendida y se construyó el hotel Oasis Puerto Aventuras. La anidación disminuyó hasta que, en 1997, ya no se presentó ninguna tortuga. Chemuyil y Aventuras-DIF corrieron con la misma suerte.

X'cacel y X'cacelito fueron vendidas a finales de 1997, a pesar de que el Acuerdo del Ordenamiento Ecológico del Corredor Cancún-Tulum para X'cacel establecía: "Se concluye que en la franja comprendida entre la isobata de los 60 metros hasta la carretera federal Chetumal-Puerto Juárez, no debe existir desarrollo alguno".

Es decir, en X'cacel no se podía construir ningún desarrollo turístico, mucho menos uno de cinco hoteles con 1,453 cuartos. Además, el ordenamiento establecía: "En caso de ser el área sujeto de venta, se permita prioritariamente el acceso a la compra a grupos conservacionistas que promuevan la protección del área y de las tortugas marinas".

La venta se realizó a espaldas de la sociedad organizada y no tomó en cuenta lo señalado en el ordenamiento. Cuando el ex-gobernador Mario Villanueva (hoy encarcelado) vendió X'cacel al consorcio hotelero español Sol Meliá, la sociedad quintanarroense reclamó airadamente. Para apaciguar a la ciudadanía, Villanueva decidió crear como reserva estatal el Santuario de la Tortuga Marina cuya extensión va de la isobata de los 60 metros hasta una franja de 100 metros tierra adentro a partir de la marea más alta.

Sin embargo, la creación de este santuario era inútil si llegaba a colindar con cinco hoteles, sobre todo porque la temporada de mayor ocupación habitacional coincidía con la época de anidación. Difícilmente se dería esta última si más de 3 mil huéspedes invadían las playas. Por ello, el Colegio de la Frontera Sur declaró que construir un mega desarrollo hotelero junto al Santuario de la Tortuga Marina hacía de éste "una reserva condenada".

La indispensable intimidad

El problema es que las tortugas marinas prefieren anidar sin perturbaciones, por eso buscan playas apartadas en las que no exista iluminación. La iluminación artificial de un desarrollo turístico como el planeado por Sol Meliá, habría perturbado y desorientado a las hembras de tortuga al acercarse a desovar. Si la hembra no se siente segura, desova en el mar lo que implica la pérdida de los huevos.

Las crías de tortuga nacen usualmente de noche y se orientan al mar por el brillo de las olas debido a la bioluminiscencia, a las estrellas o a la luna. La iluminación de un megaproyecto hotelero desorientaría a las pequeñas tortugas y provocaría que se dirigieran al lado opuesto del mar. Así, las crías morirían por agotamiento, deshidratación, calcinadas por el sol o quedarían expuestas a sus depredadores naturales.

Sol Meliá adquirió el lote principal y cerró el acceso a la playa de X'cacel. Inmediatamente procedió a destruir un campamento tortuguero que había funcionado por años. Con las obras de deslinde, tumbó cientos de palmas chit y árboles de mangle.

El Grupo Ecologista del Mayab presentó una denuncia por estos hechos ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Esto llevó al Instituto Nacional de Ecología (INE), dependencia de la Semarnap, a exigir a Sol Meliá que reinstalara el campamento tortuguero destruido.

En junio de 1998, la firma consultora ECORED realizó un estudio para caracterizar la vegetación en el área de X'cacel-X'cacelito, como parte de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del megaproyecto turístico. Descubrió que la tala de especies amenazadas de palmas en X'cacel era enorme. Estimó que se talaron hasta 1,200 palmas por hectárea y adjudicó la tala a la apertura de brechas por parte de los desarrolladores, obra que además permitió la entrada de taladores ilegales a un área considerada en perfecto estado de conservación.

Las palmas chit son especies de crecimiento lento que tardan 80 años para alcanzar la madurez sexual y hasta 145 años para alcanzar el tamaño de corte. Esto significa que las palmas taladas en X'cacel habían germinado a mediados del siglo XIX.

Con esta información, Greenpeace presentó una denuncia ante la Profepa en octubre de 1998. Sin embargo, la Profepa se negaba a intervenir (es decir, a cumplir con su deber) aún cuando se le presentaron fotos y videos de la tala. Peor aún, se realizaron diversas visitas de inspección en las que Greenpeace acompañó a los inspectores de Profepa y se atrevieron a afirmar que no había ninguna tala.

El 24 de marzo de 1999, Greenpeace realizó una investigación en X'cacel. Con la misma metodología de la MIA, contabilizó hasta 2,700 palmas cortadas por hectárea. Esto evidenció que la tala continuaba. Finalmente, en enero de 2000, la Profepa aceptó las evidencias presentadas y sancionó a Sol Meliá con $189,500 pesos.

Crece la oposición

Científicos de diversas nacionalidades, expertos en tortugas, se pronunciaron en su reunión anual en 1998 en contra del desarrollo hotelero de X'cacel.

Instituciones como el Colegio de la Frontera Sur declararon que: "El grupo de investigadores de ECOSUR que ha dado seguimiento a la propuesta no considera pertinente el desarrollo de X'cacel - X'cacelito dada la importancia ecológica y de conservación que guarda esta área en el contexto regional".

A la oposición presentada por la sociedad quintanarroense y las organizaciones no gubernamentales ambientalistas se sumó: la Asociación de Pequeños Hoteleros y la Canaco-Servytur (Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos), la Unión de Artesanos y Comerciantes de la Plaza Comercial, los Guías de Turistas, sección 230 afiliados a la CTM, el municipio de Solidaridad (X'cacel está localizado dentro de este municipio) y la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, entre otros.

Aún dentro de la Semarnat se levantaron voces en contra del proyecto. Sin embargo, en noviembre de 2000, esa secretaría autorizó el proyecto con una inmensa cantidad de condicionantes. Esta decisión trajo como consecuencia que la resolución se convirtiera en la más impugnada en la historia de la Semarnat. Diversos recursos de impugnación y amparos fueron presentados por Greenpeace y otras ONG, por ciudadanos y por el municipio de Solidaridad.

En abril del 2001, la Semarnat informó que revocaba el permiso otorgado por la extinta Semarnap al megadesarrollo turístico en las playas de X'cacel-X'cacelito. Sin embargo, anunció que convocaría a una nueva consulta pública para definir finalmente el futuro de ese proyecto. En julio se llevó a cabo dicha consulta, en Playa del Carmen. De 39 participaciones, 35 estuvieron en contra del proyecto. Un grupo de nueve expertos, convocado por la Semarnat, emite 11 recomendaciones en las que se resalta que el proyecto es incompatible con la viabilidad de la zona y el adecuado funcionamiento del Santuario de la Tortuga Marina.

Finalmente, en agosto, la Semarnat declara que el proyecto turístico de 1,453 habitaciones en X'cacel-X'cacelito es improcedente ya que no es viable ni sustentable. Esta decisión es un parteaguas en el manejo de los recursos ambientales y en la legislación ambiental en México.

¡¡¡Las playas de anidación más importantes en el Caribe para las tortugas marinas verde y caguama están a salvo!!!

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