Por lo menos 30 por ciento de cada pila está constituida por compuestos tóxicos, tales como mercurio, plomo, litio, cadmio y níquel y se estima que cada mexicano utiliza un promedio de 10 pilas al año, muchas de ellas "piratas".
A pesar de esto, las pilas no reciben el manejo especial que amerita un
residuo peligroso sino que van a parar a los tiraderos municipales,
donde las carcazas sufren de corrosión debido a la acción climática y
procesos de fermentación de la basura, con lo que sus compuestos
tóxicos se escurren (lixivian) contaminando suelos y cuerpos de agua.
Además, la mayor parte de las veces, las pilas y baterías terminan
siendo quemadas en estos basureros, lo que aumenta la contaminación por
la generación de sustancias muy peligrosas y cancerígenas, como son las
dioxinas y los furanos.
Con el fin de que las autoridades tomen medidas para controlar el
problema que el uso y abuso de pilas representa para México, el 17 de
noviembre de 2005 Greenpeace colocó a las puertas de la Secretaría de
Medio Ambiente casi dos mil kilos de pilas reunidas durante 3 meses e
hizo las siguientes peticiones:
- evitar el vertido de pilas y baterías en basureros municipales;
- parar la importación ilegal de pilas (en su mayoría chinas) a México ya que duran menos y se utilizan y tiran más;
- aplicar planes de manejo especial para pilas y baterías y desarrollar una normatividad específica para estos materiales;
- brindar apoyo a estados y municipios para que recolecten las
pilas y baterías a fin de que no lleguen a basureros y rellenos
sanitarios;
- que se atiendan dentro de estos planes a comunidades rurales que
no tienen luz eléctrica, pues en ellas existe un alto uso de pilas y
baterías, que al final se queman o tiran;
- promover que fabricantes, importadores y distribuidores de pilas
se hagan cargo del acopio y reciclaje de estos productos al final de su
vida útil;
- promover que los fabricantes de pilas retiren los compuestos tóxicos de las pilas y baterías.
Datos sobre las pilas en México
- Fabricar una pila consume 50 veces más energía de la que ésta
genera y se calcula que la corriente producida por cada pila es 450
veces más cara que la generada por la red eléctrica.
- Alrededor del 30% de los materiales contenidos en pilas y
baterías son tóxicos; si se trata de pilas de óxido de mercurio su
contenido tóxico es de 50%.
- Cálculos conservadores señalan que cada mexicano usa alrededor de 10 pilas
desechables por año (400 gramos-120 gramos de tóxicos).
- Las pilas de carbón-zinc (heavy dutty) duran poco y son de baja
toxicidad; las alcalinas (dióxido de manganeso y zinc) duran más y son
de toxicidad media. Estas dos clases de pilas son las más comunes, se
utilizan en juguetes, radios, cámaras y diversos artículos. Las pilas de botón, de
mercurio, son altamente tóxicas; se utilizan en calculadoras, relojes,
aparatos de sordera. Las pilas de litio son altamente tóxicas; se utilizan en
equipos de comunicación, computadoras, celulares, entre otros equipos. Otras
pilas de botón son de zinc-aire y óxido de plata. Existen también
baterías de níquel-cadmio, níquel-metal hidruro y otras.
- Cálculos conservadores señalan que cada año se tiran 35 millones 500 mil kilos de pilas y baterías.
¿Tienes idea de cuanta agua contamina cada pila?
Se calcula que:
- Una pila de mercurio puede contaminar 600 mil litros de agua;
- Una alcalina, 167 mil litros de agua;
- Una de óxido de plata, 14 mil litros;
- Una de zinc-aire, 12 mil litros;
- Una de carbón-zinc, 3 mil litros.
Para contaminar los 6.5 millones de litros de agua que contiene
la alberca universitaria de la UNAM (alberca, fosa de clavados y zona
de polo acuático), se necesitarían sólo 11 pilas de botón, de óxido de
mercurio, o 40 alcalinas.
¿Sabes cuánto te cuesta utilizar esta energía enlatada, desechable y contaminante?
Si usas un walkman 5 horas a la semana durante 1 año, utilizarás: 38
pilas alcalinas (380 pesos), 116 baterías heavy dutty de carbón-zinc (754
pesos) y, menos de una recargable (38 pesos la pila más costo
proporcional del cargador que es de 30 pesos).
¿Qué puedes hacer?
Cambia tus hábitos, consume de manera ambientalmente responsable:
- Exige depósitos adecuados para que pongas tus pilas y baterías cuando ya no las uses.
- Exige a la Secretaría de Economía no permitir la importación ilegal de pilas y baterías.
- No permitas la incineración de pilas y baterías. Las campañas de
recolección de pilas en comercios u otros sitios no siempre solucionan
el problema, averigua cuál será el destino de las pilas recolectadas.
- Opta por las pilas recargables, pues pueden sustituir 300 desechables.
- Evita el uso de pilas, siempre que sea posible.
- Usa y promueve productos que funcionen con cuerda, energía solar y energía eléctrica.
- Elige los productos que se puedan conectar a la red eléctrica;
además de no contaminar, es más eficiente desde el punto de vista
energético.
- La mitad de las pilas utilizadas son para esparcimiento; disminuye dicho consumo.
- No compres pilas piratas: es ilegal, duran menos y son más tóxicas.
- No tires las pilas en la basura, en el campo, en la calle. Evita
que lleguen a cuerpos de agua y jamás las quemes, pues los metales
tóxicos desprendidos irán a la atmósfera.
- No entierres las pilas, ya que contaminan la tierra, el subsuelo y el agua una vez que se oxida su cubierta de metal.
- Llama a los números 1-800 indicados en los empaques de las pilas
y pregunta por las acciones de recolección del fabricante. Si declara
no tenerlas, dile que la fábrica es responsable de su producto en todo
su ciclo de vida y exige que retiren los tóxicos de las pilas y
baterías.
Efectos en la salud
El
mercurio es un posible
cancerígeno y es bioacumulable. Una alta exposición puede dañar el
cerebro, los riñones y al feto, y muy probablemente provocar retraso
mental, afectación en el andar o el habla, falta de coordinación,
ceguera y convulsiones. El mercurio que se emite en los basureros
contamina el agua y la tierra, con lo que puede llegar a la comida pues
se acumula en los tejidos de peces.
El
plomo puede dañar el sistema
nervioso, los riñones y el sistema reproductivo. Como no se degrada,
cuando se libera al aire puede ser transportado largas distancias antes
de sedimentar. Se adhiere a partículas en el suelo y puede pasar a
aguas subterráneas.
El
litio es un neurotóxico y es
tóxico para el riñón. La intoxicación por litio produce fallas
respiratorias, depresión del miocardio, edema pulmonar y estupor
profundo. Daña al sistema nervioso, hasta provocar estado de coma e
incluso la muerte. El litio puede lixiviarse fácilmente y llegar a los
mantos acuíferos.
El
cadmio es una sustancia
cancerígena que si se respira en altas concentraciones produce graves
lesiones en los pulmones; ingerirlo provoca daños a los riñones. En
dosis altas puede producir la muerte. Ingerir alimentos o tomar agua
con cadmio irrita el estómago e induce vómitos y diarrea. El cadmio
entra al aire y al agua desde vertederos o por derrames de desechos
domésticos, y puede viajar largas distancias.
El
níquel tiene efectos sobre
la piel. Respirar altas cantidades produce bronquitis crónica, y cáncer
del pulmón y de los senos nasales. Se libera a la atmósfera por la
incineración de basura. En el aire, se adhiere a partículas de polvo
que se depositan en el suelo.
Para conocer más:
Actividad realizada por Greenpeace ante la Secretaría de Medio Ambiente.
Preguntas y respuestas sobre pilas.
Documento sobre pilas y baterías.
Folleto informativo para público en general.
Para mayor información visita:
www.ine.gob.mx/ueajei/publicaciones/libros/438/cap5.html /
www.funtener.org/
www.ente-mx.com/