La Secretaría de Energía anunció que, para reducir presiones en el gasto público, el gobierno federal pondrá en marcha un programa de energías renovables a gran escala e impulsará diversos programas de autoabastecimiento mediante la producción de energía eólica, con la inversión de 3 mil millones de dólares en centrales generadoras, con una capacidad conjunta de 2,600 megavatios, es decir, 5% de la generación eléctrica actual. (La Jornada, El Universal, Excélsior, 7 marzo 2007)
COMENTARIO:
Este anuncio se realiza sin haber logrado resolver vacíos económicos, técnicos y sociales que podrían generar una serie de conflictos en torno a los proyectos de energías renovables.
Ya durante la discusión de la iniciativa de Ley de energías renovables, efectuada en 2005 en el Congreso y en la cual participó Greenpeace junto con otras organizaciones, se estableció la necesidad de incluir aspectos clave en la reglamentación sobre este tema, aspectos que gradualmente fueron incluidos en dicha inciativa que al final no fue aprobada por la anterior Legislatura.
Tales aspectos clave que deberían estar claramente establecidos están:
- el establecimiento de un porcentaje mínimo
de capacidad instalada y de posibilidad de producción de energía,
- el establecimiento de un porcentaje mínimo de componentes nacionales en cada proyecto (para fomentar el desarrollo de la industria nacional),
- un
precio preferencial y favorable para lo producido con energías
renovables,
- un régimen especial de reglas de compra para promover las
energías renovables,
- establecer un fideicomiso para
destinar una cantidad preestablecida y significativa de recursos
públicos a los proyectos,
- reglas para competir por los recursos e incentivos, en función del desempeño de los proyectos,
- apoyos a la investigación y la electrificación rural,
- apoyos a diferentes tecnologías,
- mecanismos para instrumentar los incentivos y acciones,
- mecanismos de pago proporcional y justo para los propietarios de los terrenos utilizados para la generación de energía renovable (para evitar conflictos como los que se han presentado en La Ventosa, Oaxaca).