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Publicado en La crónica
Isaac Torres Cruz
Jueves 3 de Sep., 2009
El reto fundamental del país para conservar su biodiversidad en las próximas décadas se centra en satisfacer su demanda alimentaria sin acabar con sus recursos naturales, señaló el ex rector de la UNAM José Sarukhán.
Mencionó que la agricultura, como consecuencia del cambio de uso de suelo, es el factor más importante en la pérdida de biodiversidad, por una mayor demanda de alimentos “no hay forma de sembrar debajo de los bosques: deben quitarse”.
El investigador del Instituto de Ecología de la máxima casa de estudios explicó que hay una transacción al alterar el sistema biológico natural por uno modificado por el hombre, en el que además se pierden sus servicios ambientales, como captura de carbono, amortiguación en efectos de desastres naturales, entre otros. Y agregó que nunca se ha hecho un balance de las pérdidas y las ganancias de esta transacción.
Dijo que el problema en los próximos 40 años toma relevancia porque se espera que la población nacional esté en 135 millones habitantes, y para entonces se estima que la demanda de alimentos será del doble a la actual.
“¿Cómo satisfaremos esta demanda sin arruinar el medio ambiente? La respuesta no es aumentando la productividad; el consumo de grandes insumos de agua, fertilizantes, pesticidas, entre otros, tendría consecuencias severas”, puntualizó.
No obstante, dijo, el mundo aún no está al borde de la escasez, pero sólo cambiando los principios operativos y valores de este capital natural en el mercado mundial, se podrá conservar la biodiversidad.
“Se pueden obtener los alimentos si el sistema económico valora la situación de manera distinta a la actual, con mayor apoyo y menos especulación”, acotó.
Expuso que el tema de cambio climático y pérdida de biodiversidad no pueden dividirse puesto que forman parte de un mismo problema: el cambio de uso de suelo.
Ya sea, refirió, para la obtención de recursos o para aumentar el área agrícola, los factores que rodean la deforestación, como la pérdida del servicio ambiental de captura de carbono, causan cerca del 30% de los gases de efecto invernadero del planeta.
SUSTENTABLE. Durante el último día del seminario-taller “Crisis económica y medio ambiente”, realizado en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, Sarukhán Kermez enfatizó que si bien México cuenta con un importante número de Áreas Naturales Protegidas (11 por ciento del territorio), son insuficientes para conservar su megadiversidad.
“No cubren la diversidad ecológica y sistémica del país, la mayor parte de ellas se establecieron de manera muy coyuntural, por lo tanto debemos de buscar la forma de preservar los ecosistemas fuera de éstas”, indicó.
El investigador emérito de la Universidad sostuvo que debe buscarse un manejo sustentable con la población a la que pertenece el terreno, bajo el conocimiento de que cerca del 80% de los bosques y selvas mexicanos corresponde a propiedades comunales o ejidales.
Puntualizó que esta población, de una gran diversidad cultural, deforestó estos territorios y que son pocos que se trabajan de manera sustentable, actividad que debe visualizarse de forma empresarial y fuente importante de ingresos.
“No hay forma de hacer conservación y uso racional de estos recursos si la gente no se beneficia económicamente de ello. Ninguno de estos miembros pertenece a Greenpeace; dependen de ese capital para vivir y tendrán que utilizarlo de alguna manera: sustentable, o hasta agotarlos en un corto periodo”, enfatizó.