Proyecto Aurora

Aterrizamos en la base de Barneo el viernes por la tarde, con un pequeño puesto de avanzada en el centro de este gran océano congelado. Se forma cada año para servir a los exploradores polares, científicos y, ahora, a los activistas de la campaña Salva el Ártico. Al llegar nos sentimos desorientados, golpeados por vientos fuertes y amargos, mientras buscábamos nuestros trineos entre muchos otros en el fondo del avión. Mis iniciales (“JT”) parecían pequeñas y difíciles de ver en medio del frío, el ruido, la confusión y los nervios.

Pronto nos guiaron hacia nuestras tiendas de campaña calientes, barracas de lona con seis camas plegables en cada pared. La base es un lugar extraño, vacilando entre las zonas horarias. Nadie nos pidió los pasaportes cuando llegamos porque nadie es el dueño de esta tierra (todavía). Las instrucciones de seguridad que nos dieron fueron pocas y terminaron con una advertencia de tener cuidado con nuevos huecos en la capa de hielo, y con los osos polares rugientes – una nueva realidad extraña en la que vivimos. La carpa comedor  está llena de condimentos rusos que, lamentablemente, no entiendo. Le eché rábano picante a mi tostada, antes de sustituirla rápidamente con algo como wasabi. Desafortunadamente, los dos fueron reemplazados por de una galleta.

Después de un día completo allí nos comenzamos a adaptar al frío afuera. La regla número 1 es no quitarse los guantes por más de 20 segundos. Evita caminar en el viento. No dejes la tienda de campaña sin todo tu equipo. Concéntrate; presta atención. La administración del frío es más como una ciencia que arte – requiere disciplina y tenacidad.

Pero todo esto nos encanta. Esquiamos un poco ayer y eso nos ayudó a prepararnos para los días por venir, además, la descripción que hizo nuestro guía de la masa de hielo flotante y arrecifes bajo presión como “campo de juego” pareció muy lógica. Las cejas de Renny se pusieron blancas y tuvimos que recordarle a Ezra que se pusiera su máscara facial (es como un niño en Navidad aquí). Observando a esa gente maravillosa como parte de un equipo real de expedición polar es algo interesante. Algunos son muy extrovertidos, otros callados y reservados. Todos tenemos dos tareas aquí – realizar una expedición polar desafiante, y representar a millones de personas que quieren ver el Ártico protegido. Las dos están conectadas y muchas veces hablamos de cuánto esas voces nos ayudan y nos impulsan hacia adelante.

Eso es fácil decir ahora – lo divertido aún no ha comenzado. Pero a partir del lunes en la mañana, cuando nos vamos a despertar en una pequeña tienda de campaña con -25 grados centígrados y un viento contrario desafiante – pensaremos en ustedes. Por eso, piensen en nosotros y en nuestros dedos. 

James Turner se formmo en la BBC, ITV y Greenpeace Reino Unido. Ahora es el director de comunicación de la campaña en el Ártico. Está basado en Los Ángeles.