Alejandro Sanz en el Ártico

Y llegamos a Madrid, a Copenhagen, a Buenos Aires… Y cerramos la expedición que llevó a Greenpeace al Ártico. Y no será la última vez que visitemos este lugar. Porque Greenpeace y el Ártico están unidos por el destino y hasta que no se proteja este espacio único, amenazado por el cambio climático y por la avaricia de las grandes petroleras, no cesaremos en nuestro empeño.

Hoy cerramos nuestro viaje a Groenlandia. Acompañados por un maravilloso Alejandro Sanz que ha sido altavoz a nuestra campaña. Gracias a él y a sus millones de fans hemos logrado ser trending topic mundial en twitter. Y como dice el diario mexicano El Economista: “Greenpeace hace temblar a más de uno con sus campañas. La más reciente, “Salvemos al Ártico”, protagonizada por Alejandro Sanz, sin duda provocará dolores de cabeza a la industria dispuesta a encontrar hidrocarburos en el Polo.” Con ese objetivo iniciamos nuestra expedición, contribuir a marcar una línea roja para gritar a las petroleras que el Ártico no se toca.

Fueron cinco días increíbles, guiados por los ojos y la memoria de nuestros compañeros Inuits y por la experiencia de José Naranjo,  un español que lleva más de 20 años recorriendo tierras polares. También nos acompañó Pablo Díaz Freire, nuestro cirujano traumatólogo que se preocupó tanto por nuestras rodillas. Gracias a ellos, el ascenso al casquete polar fue un paseo por el paraíso.

La presencia de Telefe, con Gisela y Walter, y la pluma de Marina para el diario El Clarín, sin duda tendrán un efecto multiplicador en nuestra campaña para proteger el Ártico. Y qué decir de Gonzo y John, compañeros del Intermedio de La Sexta, que con su humor conseguían que el inmenso frío se convirtiera en calor tropical.

Cristina Rodríguez y Raquel Perera fueron indispensables en una expedición en la que Greenpeace quiso acercar los graves problemas ambientales a aquellos que no los conocen y que fueran testigos de primera mano. Los ojos de todos quienes acompañaron esta expedición son los ojos de todas las personas que se han unido a la campaña que observaron las explicaciones de los Inuits sobre los centenares de metros de retroceso de un glaciar y que nos dan la fuerza para seguir luchando.

Y qué decir de todos los compañeros de Greenpeace, incluidos Raúl y Pedro, que son parte de la familia. Ha sido un trabajo conjunto de muchos compañer@s de España, Argentina, México, Estados Unidos,  hasta la oficina nórdica se ha adaptado a nuestros ritmos sureños. Gracias, Mads, por tu paciencia. Greenpeace es un gran equipo. Un equipo al que acompañan tres millones de personas durante este largo camino, que se convirtieron en nuestras cuerdas y crampones. Entre todos hacemos que las petroleras no respiren ni un minuto tranquilas.

Por último, al cerrar esta etapa, volvemos a dar las gracias a Alejandro Sanz. Nunca olvidaremos tu ayuda, tu humor, tu pasión por la campaña y sobre todo, tu entusiasmo para decir “hay que poner nombres y apellidos: Shell, Gazprom y muchas otras están destruyendo este paraíso”. El planeta necesita más personas como tú. Gracias por todo. La música y el Ártico no se tocan*.

**La música no se toca es el nuevo álbum de Alejandro Sanz