A partir del  7 de marzo, la SAGARPA y la SEMARNAT están obligadas a  garantizar que no se sembrará soya transgénica en el estado de Campeche.

En un gran logro de las comunidades mayas de Campeche, el Juzgado Segundo de Distrito de esa entidad les otorgó el amparo solicitado para evitar que Monsanto llegara a su tierra a sembrar soya transgénica.

El Juez determinó que el permiso otorgado por ambas secretarías para la liberación al ambiente en fase comercial de soya genéticamente modificada de Monsanto, violaba el derecho de consulta, libre, previa e informada amparado por la Constitución Mexicana, no dando certeza a las comunidades indígenas durante el proceso para definir sobre su tierra y territorio.

Las comunidades mayas de Pack-Chen y Cancabchen, junto con el Colectivo Apícola de los Chenes, Indignación A.C., Educe S.C. De R.L., y los compañeros del Colectivo MA OGM llevaron a cabo este proceso que desencadenó esta gran victoria.

Desde Greenpeace celebramos la decisión del juez, pues el avance de cultivos como la soya transgénica en territorio mexicano supone un gran riesgo para el medio ambiente, los productores, las comunidades y los propios consumidores.

“La sentencia en cuestión reivindica el derecho del pueblo maya a ser consultado y a decidir sobre los proyectos que se aplican en sus comunidades y su territorio”. Declaran las comunidades y organizaciones responsables de este litigio. Y es que el avance del monocultivo en la Península de Yucatán está desplazando a las comunidades mayas de la zona, avanzando sobre los bosques dónde viven y dónde practican actividades tan importantes como la apicultura, o la milpa.



Este es un gran paso, y debemos seguir luchando por un campo mexicano que garantice una producción de alimentos sanos, suficientes y de calidad, respetando el medio ambiente y los derechos de las comunidades indígenas, quienes custodian nuestra biodiversidad y albergan un conocimiento ancestral sobre como cultivar la tierra. La agricultura debe obedecer a las necesidades de la población y los campesinos, no los intereses económicos de grandes multinacionales.