Foto: Pedro Armestre (@PedroArmestre)

“¿Ves las marcas de las rocas? Hace cinco años no se podían ver, estaban cubiertas de nieve, ahora la nieve ya nunca llega hasta allí”, así nos explica Bendt -uno de los guías Inuits de nuestra expedición- los efectos del cambio climático en el glaciar de  Apusiaajik, en Kulusuk, al este de Groenlandia.

Son las primeras evidencias del cambio climático que vemos en primera persona los miembros de la expedición #SalvaElArtico de Greenpeace. Viaje que nos ha llevado hasta el corazón del Ártico para mostrar la belleza de este lugar, los cambios que sufre y la amenaza de las prospecciones petrolíferas. Las 15 personas que componemos este grupo nos hemos puesto hoy los crampones y, unidos por cuerdas, hemos recorrido este “pequeño glaciar” como lo llaman en  kalaallisut, la lengua Inuit, a pesar de que a nosotros nos parece inmenso.

Alejandro Sanz va en la fila de esta expedición. El músico nos acompaña para difundir la campaña #SalvaElArtico mucho más allá de estas fronteras. Y desde lo alto del glaciar de Apusiaajik ha desplegado con Greenpeace una pancarta de 2 metros con el lema “Salva el Ártico” y ha llamado a la acción para firmar por la protección de la ONU de esta última frontera natural.

Hoy son los Inuits los que ponen voz a esta historia. George, otro de los guías Inuits, nos dice que “está muy contento” porque grabemos en su tierra y porque en el mundo se preocupen por el Ártico ya que el deshielo avanza cada vez más rápido. Los datos confirman lo que nos cuenta George: el glaciar Apusiaajik ha retrocedido 1,5 kilómetros entre los últimos diez o quince años.

Sin embargo, lejos de tomarse medidas de protección se suman nuevas amenazas. Pilar Marcos, responsable de la campaña del Ártico, nos explica desde el glaciar: “mientras constatamos este desastre climático, en estas mismas aguas se han concedido un total de 50.000 kilómetros cuadrados para nuevas prospecciones petrolíferas”.

La única manera de pararlo es seguir exigiendo el fin de las exploraciones en busca de petróleo a las grandes empresas que se reparten el Ártico: Shell, Gazprom, Statoil... Y seguir luchando para que la ONU declare el Alto Ártico patrimonio de la humanidad.

Laura Pérez (@LauraPicarzo), directora de comunicación de Greenpeace España y Pilar Marcos (@PilarMarcos), responsable de la campaña de Ártico de Greenpeace

Imágenes: Pedro Armestre (@PedroArmestre)