Son las primeras horas del día en Puerto Vallarta. Más de 40 personas, entre voluntarios, frontliners y activistas se encuentran trabajando desde las 6:00 am en tierra y en mar –literal- pues mientras unos izan las velas para preparar al Rainbow Warrior otros se encuentran a la orilla de la playa preparando todo el terreno para que un grupo de pequeños envíe un mensaje de esperanza a la humanidad.

En China, horas antes, Greenpeace había dado a conocer el informe “Una pequeña historia de monstruitos en tu clóset”. Ya no era un secreto: ¡la ropa de niños está llena de químicos peligrosos, monstruitos tóxicos!
 
En México, mientras avanzaba la mañana la playa se iluminaba, por la luz del sol y por la sonrisa de los niños que decidieron alzar la voz. Primero fueron 60 jóvenes y pequeños, los que llegaron a la cita en la playa ‘Las Glorias’, un poco menos de los asistentes que esperábamos. Después, cuando todo estaba listo para la creación del banner humano, y los números no eran tan favorables todavía, varias camionetas llegaron hasta el punto de reunión. Fue un momento muy emotivo, ¡de éstas comenzaron a descender cientos de pequeñitos hasta alcanzar 200! Unidos finalmente lanzaron el mensaje “Detox Our Future” (Por un futuro sin tóxicos).
 
Al fondo, en el mar, el Rainbow Warrior apareció con el logo de Detox como si fuera una vela, un logo que representa cambios, nuevas maneras de producir ropa alrededor del mundo. La acción realizada en Jalisco comenzó a replicarse en otras partes del país. Conforme las ciudades se iban despertando, más niños comenzaban a unirse.

Por eso, en Toluca, Xalapa, Hidalgo, Querétaro, Aguascalientes, Puebla y Chihuahua también exigieron un futuro libre de tóxicos. En total, más de mil pequeños dieron un ejemplo al mundo de que actuando juntos nos mostraban que los problemas encuentran solución, dejando claro que la situación global de los ríos tóxicos no debe continuar, y que Adidas, Disney, Nike y Burberry, entre muchas otras marcas, tienen que comenzar a actuar.
 
Varias firmas de la moda han aceptado el reto Detox de Greenpeace y se han comprometido a transparentar su cadena de producción y a eliminar el rastro tóxico que, hasta ahora, han dejado libremente en los ríos del mundo, sin tomar responsabilidad. ¡Este importante cambio ha sido posible sólo gracias a la presión de la gente! Hoy los niños nos demuestran que esta lucha apenas empieza.
 
Los padres de estos pequeños tienen la llave para exigir a la industria que actúe con responsabilidad y dejen de vender ropa con químicos peligrosos que son vertidos a los ríos. Hoy los padres pueden convertirse en los héroes de sus hijos realizando un simple acto de amor, un acto por el futuro de ellos, de los más pequeños, un futuro sin tóxicos.

Tú también puedes hacerlo, súmate en www.retodetox.org