En las últimas semanas, Greenpeace ha hecho sentir un poco culpables a algunos de nosotros que nos consideramos amantes de la moda. Desde que lanzamos nuestro informe "Hilos tóxicos" me ha resultado un poco más difícil ponerme mis jeans. Ya sabía una que otra cosa sobre los pantalones y el tejido de mezclilla, pero ahora he aprendido algunos nuevos datos sobre los productos químicos peligrosos que se han encontrado en la ropa Levi's y la contaminación tóxica que estos productos químicos están causando en el medio ambiente. Ésta es una historia desagradable.

Pero la culpa no sirve de mucho para resolver un problema. Precisamente por esto, muchos de nosotros hemos estado ayudando a las marcas como Levi’s a unirse al reto Detox, para desintoxicarse de sus contaminantes tóxicos. Gracias al increíble trabajo online y offline de voluntarios, amantes de la moda, activistas y diseñadores, la mayor minorista del mundo, Zara, se ha comprometido a limpiar su cadena de suministro y todos sus productos, justo la semana pasada se unieron otras marcas internacionales como Mango y Esprit, quienes también asumieron ambiciosos compromisos de desintoxicación.

Pero después de hacer frente a la mayor minorista del mundo, era el momento de centrar nuestra atención en el mayor fabricante del mundo de pantalones de mezclilla, el cual no ha estado a la altura de la etiqueta de “líder” que se ha intentado poner a sí misma.

 

El asunto estalló el pasado miércoles con el lanzamiento de nuestro último informe, que revela las conexiones entre Levi's y una serie de proveedores que vierten sustancias químicas peligrosas en los ríos de México. Y mientras el informe llegaba a los medios de comunicación de todo el mundo, 17 activistas desplegaron una pancarta gigante de 110 metros de largo con forma de flecha, apuntando a uno de los focos de contaminación, la maquila Lavamex, exigiendo a la marca estadounidense que  dejen de usar los ríos de México como si fueran su alcantarillado privado.

A partir de ahí, las cosas se extendieron rápidamente a Austria y Dinamarca, donde se instaló una pasarela junto a una de las tiendas de Levi's en Copenhague, y luego hacia Tel Aviv, donde un grupo de “novias mexicanas" se presentó en una tienda de Levi's pidiendo un verdadero "compromiso" de la marca. También tuvieron lugar acciones en Estados Unidos, donde los transeúntes pudieron presenciar una huelga de maniquíes de la tienda de Levi's, y en España, donde se realizó una manifestación artística en colaboración con Yolanda Domínguez. En total, se registraron actividades en más de 80 ciudades, en 17 países, en las que participaron más de 700 voluntarios y voluntarias.

Desde Taipei hasta Toronto, voluntarios y activistas de todo el mundo se movilizaron durante el fin de semana para exigir a Levi's una moda libre de contaminación. Esto incluyó algunos pasos de baile a las puertas de una tienda en Johannesburgo, Sudáfrica. Por otro lado, más de 300 activistas llegaron a entrar en las tiendas de la marca y en los grandes almacenes donde se venden los productos de Levi's, en 36 ciudades de Alemania, para "decorar" más de 200 de sus artículos con etiquetas del reto de Detox.

Una de las actividades más destacadas del fin de semana fue una obra de arte creada por el artista callejero mexicano Tony Collantes en Puerto Vallarta, que tardó más de 28 horas en completarse. Tony también colaboró con Greenpeace en el diseño de los carteles y arte callejero que se utilizó en todo el mundo, con un diseño que fusiona la calavera y las tibias cruzadas que señalan que un producto es tóxico, con el arte mexicano. Tan sólo en Taiwán, se colocaron más de 200 obras de arte callejero y 90 piezas de clean graffiti alrededor de ocho tiendas de Levi's.

Artista urbano, Tony Collantes. Foto: Adriana López

Estamos a sólo seis días desde que haber iniciado la campaña y más de 175,000 personas se han unido, sumando sus voces a las personas que han salido a la calle y que han llegado hasta las tiendas de Levi's. Viendo el trabajo inspirador de nuestros voluntarios y activistas de todo el mundo, así como la lluvia de tuits y publicaciones en Facebook, pidiendo una respuesta de la marca, seguramente debe ser sólo cuestión de tiempo para que Levi's se decida a escuchar a sus clientes.

Después de todo, Mango, Zara, Esprit y Marks & Spencer, ya han realizado compromisos creíbles y ambiciosos de desintoxicación y han comenzado a tomar medidas para limpiar y cambiar sus hábitos tóxicos.

Entonces, ¿qué se espera de Levi’s?