En otro ejemplo más de por qué la extracción de petróleo en el Ártico es tan mala idea, la plataforma perforadora de Shell, el Kulluk, ha encallado frente a la isla de Sitkadilak, cerca de Kodiak en Alsaka. La gigantesca plataforma era remolcada de vuelta a puerto después de una pésima temporada de perforación cuando sufrió el accidente.

El jueves pasado el Kulluk estaba siendo remolcado de vuelta desde el Ártico por el Aiviq, un nuevo remolcador de Shell de más de 200 millones de dólares, cuando el mal tiempo se dejó caer en el mar de Bering y provocó que la línea de remolque de más de 121 metros se rompiera, dejando a la plataforma a la deriva. Para el viernes el remolcador logró volver a conectar con la plataforma, pero varias fallas en los motores hicieron que la plataforma continuara a la deriva, entre vientos de más de 64 km/h.

El sábado la tripulación del Kulluk fue rescatada por un helicóptero de la guardia costera de Estados Unidos, y la embarcación tiró sus líneas de anclaje para frenar la deriva de la plataforma. Durante el domingo, las líneas se volvieron a desconectar y en la mañana del lunes, el Aiviq logró conectar con la plataforma, para comenzar el proceso de remolque al puerto Hobron en Alaska. Sin embargo y a sólo 4 millas de la costa, el Kulluk volvió a romper sus líneas de anclaje y encalló en la costa.

El Kulluk tiene 139.000 galones de diesel y 12.000 galones de aceite hidráulico a bordo, pero hasta el momento no se han observado derrames. Aún así un funcionario involucrado dio una voz de alerta, diciendo que "No sabemos nada acerca de los daños. Está muy oscuro y el clima es horrible. Shell y la Guardia Costera de los EEUU están trabajando en los próximos pasos, pero están siendo gravemente obstaculizados por condiciones meteorológicas extremas y de altamar."

Ya conocemos los grandes impactos que los derrames de petróleo pueden tener en Alaska.En 1989, el petrolero Exxon-Valdez se estrelló en el arrecife Bligh y derramó cientos de miles de barriles en Prince William Sound, cubriendo grandes áreas de mar y costa con una gruesa capa de crudo, matando a miles de aves, nutrias marinas, focas y orcas. Incluso hasta el día de hoy, la zona sigue sufriendo las consecuencias.

Lamentablemente este tipo de accidentes no son nuevos para Shell

Sus intentos de perforar en busca de petróleo en los mares congelados de Chukchi y Beafourt se han visto afectados por accidentes en cada paso del camino: desde barcos de perforación varados hasta motores incendiados, los intentos de Shell por encontrar petróleo se caracterizan por un alto costo e imprudencia.

Shell dice que tiene un programa de contingencias de "clase mundial" pero el accidente del Kulluk es otro ejemplo más de la incapacidad e incompetencia de Shell para operar con seguridad en uno de los entornos más remotos y extremos del planeta.

En lugar de abrir el Ártico a las petroleras, debemos ser capaces de mantener la zona en su estado prístino, fuera de los límites de la industrialización irresponsable. Y tú puedes hacer mucho para lograrlo.

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