“Camino de Guanajuato que pasas por tanto pueblo, no pases por Salamanca...” Esa es la advertencia que debió hacer Petróleos Mexicanos (Pemex) a la población de este municipio guanajuatense que quedó expuesta al contacto con residuos procesados de hidrocarburos que “escaparon” de la Refinería Antonio M. Amor, el 31 de enero.   

De acuerdo con la paraestatal, “una interrupción en la operación de uno de los sopladores de la planta catalítica FCC de la refinería (…) originó un descontrol momentáneo (3-5 minutos) por falta de suministro de aire, emitiendo gases con remanentes de hidrocarburos a la atmósfera."

Sin embargo, el incidente que para Pemex fue menor, provocó pánico entre los habitantes de Salamanca, por la formación de una “nube amarilla” de gases de hidrocarburos que ocasionó irritación de ojos y garganta de algunas personas y la suspensión de actividades al aire libre por unas horas.

Esta no es la primera vez que la Refinería pone en riesgo la salud de los pobladores de Salamanca, en octubre de 2011 ocurrió una situación similar que fue desestimada por Pemex con el argumento de que se trataba de una operación regular de la Refinería, aunque dicho argumento quedó sin validez cuando el vocero de la paraestatal admitió la hospitalización de al menos dos trabajadores por afectaciones en su salud tras la fuga.

El gobierno de Salamanca y organizaciones civiles exigen a la Procuraduría Federal del Medio Ambiente investigar a fondo la formación de la “nube amarilla” que el jueves pasado cubrió la ciudad, a fin de deslindar responsabilidades por posibles afectaciones a la salud de sus habitantes.

Vídeo nube amarilla 2011

http://www.zonafranca.mx/explosion-en-pemex-causa-alerta-en-salamanca-video/