Estado de Hidalgo, 15 de agosto de 2012-  En el sorteo trágico de las incesantes percances en ductos de Pemex tocó el turno al Estado de Hidalgo sufrir los estragos del vertido de petróleo.

La madrugada del 13 de agosto en el poblado de Carrasco, en Tezontepec de Aldama, ocurrió un derrame de diesel provocado, supuestamente, por una toma clandestina. El incidente culminó en un incendio que policías y bomberos de tres municipios y la capital intentaban sofocar. El Ejército Mexicano tuvo que intervenir acordonando la zona en tanto era clausurada la válvula del ducto y se controlaba el siniestro. (1)

Sobre las cenizas llamean las sospechas. La paraestatal asegura que el accidente se debió a un robo de combustible. Si este hubiera sido el caso, al momento de la deflagración los supuestos responsables de la toma clandestina hubiesen sido alcanzados por las llamas.

La sensatez conduce a pensar que el derrame ocurrió por razones ajenas a una toma clandestina como afirma la paraestatal. Pemex tendrá que ir pensando en otras excusas que no insulten la lógica más elemental. Debe resolver con prontitud su incapacidad en el manejo del combustible fósil, si resulta incompetente para controlar derrames en tierra, una vez más, cuestionamos: ¿Cómo enfrentará el reto de perforar en Aguas Profundas en tirantes que superan 1,200 metros de profundidad?

1)    Noticia. Hechos Vespertino, TV AZTECA; 14:10hrs; Conductor: Gloria Pérez-Jácome; martes14 de agosto, 2012.