Sobre la campaña

Página - 6 julio, 2011
Greenpeace identificó vínculos entre un gran número de marcas de ropa –Incluyendo los gigantes en ropa deportiva, Nike y Adidas, además del minorista de “Moda-Rápida” H&M- Y fábricas textiles en China que están desechando químicos peligrosos en nuestros ríos.

Los trabajadores de la fábrica textil Youngor, Ningbo, China

 

Greenpeace sigue investigando los procesos de producción de grandes marcas internacionales de ropa para asegurarse de que el sector textil ya no sea contaminante y se convierta en un sector líder hacia un futuro libre de tóxicos.

Las siguientes investigaciones descubrieron sustancias químicas en prendas de vestir con etiquetas de 14 marcas internacionales, prendas que se descomponen en el agua formando tóxicos, químicos que alteran las hormonas. Estos químicos son una seria amenaza a la salud humana y al medio ambiente, envenenando preciadas vías fluviales alrededor del mundo.

El Problema.

El agua limpia no sólo es un derecho humano - es el recurso esencial más amenazado mundialmente. A parte de ser un hábitat indispensable para la vida silvestre, las vías fluviales tales como los ríos y lagos suministran un recurso vital para casi toda la vida en la Tierra. Mucha gente depende del agua para beber, el cultivo, y para alimentos tales como el pescado y los mariscos. Sin embargo, la industria abusa de estas vitales fuentes de agua y las utiliza como si fueran alcantarillas privadas.

La industria textil es químicamente intensiva, utilizando una cantidad de diferentes productos químicos para todo, desde la tintura de los tejidos, hasta las impresiones y los acabados. Las aguas residuales de estos procesos, a menudo, son tóxicas y pueden contaminar vías fluviales importantes. Estas peligrosas descargas, pueden afectar negativamente la salud humana, la fauna y el medio ambiente.

Trapos Sucios Parte I

Una investigación a lo largo de un año sobre la contaminación del agua, encontró dos fábricas textiles en China que estaban desechando una gama de productos químicos peligrosos a las Deltas de los ríos Yangtze y Pearl. Estas fábricas son proveedoras de algunas de las principales marcas mundiales, incluyendo Nike, H&M y Lacoste.

Durante la investigación fueron encontradas sustancias químicas tóxicas y fuertes, con propiedades para alterar hormonas, siendo desechadas desde ésas instalaciones. Se encontraron Alquilfenoles (Incluyendo nonilfenol)  en muestras de aguas residuales de las dos fábricas, y compuestos Perfluorocarbonos (PFCs) estaban presentes en las aguas residuales del Complejo Téxtil Youngor. Estos hallazgos suceden a pesar, de la presencia de una planta moderna de tratamiento de aguas residuales en las instalaciones de Youngor.

La presencia de Alquilfenoles y PFCs en las muestras son motivo de preocupación, ya que estas sustancias son conocidas por alterar hormonas y pueden ser peligrosas, incluso presentándose en niveles muy bajos. Ambos grupos de químicos, son sustancias creadas por el hombre, que permanecen en el ambiente y pueden tener efectos potencialmente devastadores, mientras se acumulan en la cadena alimenticia.

Muchos químicos peligrosos, también pueden transportarse en nuestros océanos, atmósfera y cadenas alimenticias, acumulándose en lugares muy alejados de dónde se crearon. Se han encontrado almacenados en cuerpos de animales, incluyendo aves, peces, ballenas, osos polares e incluso en leche materna humana.

Lo más preocupante es que, nuestra investigación sólo cubre dos de las miles de instalaciones industriales localizadas en China. Los resultados de estas muestras son indicativo de un problema mucho más grande- Uno que va más allá de China y de la industria textil- .

Lo que necesitamos ahora es un liderazgo innovador de las marcas, dispuestos a defender una forma nueva y limpia de funcionar, que ponga fin a la descarga de venenos tóxicos, por parte de la industria, en nuestras vías fluviales.

Trapos Sucios Parte II

Investigaciones más profundas realizadas por Greenpeace, revelaron que consumidores alrededor del mundo están comprando ropa contaminada e involuntariamente propagando la contaminación del agua cuando la lavan. De los 78 artículos analizados por el documento de Greenpeace “Dirty Laundry 2 Report”, 52 resultaron positivo en la presencia de nonilfenol etoxilados (NPEs) por encima del límite de 1 miligramo de NPE por kilogramo de material (mg/ kg).

Ropa de todas las marcas, exceptuando una de las 15 marcas analizadas (GAP, 2 muestras) resultaron con contenido de NPEs por encima del límite de detección permitido. Las prendas examinadas fueron adquiridas en 18 países diferentes.

Estos resultados demuestran ambos usos de estos químicos, en la producción y en el proceso de descargas tóxicas en vías fluviales y ríos, mucho más allá del país de manufactura. El problema y la solución, no son sólo preocupaciones locales. Este es un tema verdaderamente global.

Signos de Progreso.

La cadena global de suministro textil puede ser difícil de desenredar. Hay muchas compañías, negocios y países involucrados y todos ellos comparten la responsabilidad por la liberación de estas sustancias químicas peligrosas. Sin embargo, por lo general, es elpropietario de la marca que desencadena el proceso de desarrollo de productos, incluyendo la investigación y el diseño. Los propietarios de marcas, por lo tanto, están en la mejor posición para lograr un cambio en la producción de textiles y prendas de vestir- a través de su elección de los proveedores, el diseño de sus productos y el control que pueden ejercer sobre el uso de productos químicos en el proceso de producción y del producto final.

En julio de 2011 Greenpeace comenzó retando a las marcas más grandes de ropa deportiva a que aboguen por un futuro libre de tóxicos. Estas marcas no sólo se proclaman a sí mismas, líderes e innovadoras, también tienen la magnitud e influencia para trabajar con sus proveedores y empezar a traer un cambio real en el terreno textil y eliminar el uso y la liberación de estas sustancias químicas peligrosas.

Para finales de agosto de 2011, Nike, Adidas y Puma se habían comprometido a eliminar todas las sustancias químicas peligrosas a través de toda su cadena de producción y el ciclo de vida total de sus productos para 2020.

H&M compensó con creces su compromiso el 20 de septiembre, cuando el gigante mundial de la “Moda Rápida” también acordó hacer pública la información sobre las sustancias químicas que se liberan de las fábricas de sus proveedores. La primera parte de la información, deberá ser publicada a finales de 2012 e incluirá a los proveedores clave para H&M en China y otros países.

Estas cuatro compañías, después de sus compromisos individuales y con la meta de colaborar y comprometer al más amplio sector textil, han comenzado un proceso de colaboración para establecer un “Colectivo para una ruta hacia la cero liberación de sustancias químicas tóxicas”. Durante el proceso se les han unido otras dos empresas que también se han comprometido a eliminar todas las sustancias químicas peligrosas de sus cadenas de producción y productos para el 2020: La línea de ropa deportiva China, Li-Ning y el minorista de moda rápida C&A.

Para mediados de noviembre, estas seis empresas publicarán un plan de trabajo preliminar que establece las medidas que se proponen para cumplir sus compromisos e invitar a otros a colaborar en esta carrera hacia la cero utilización de sustancias químicas en la industria de la moda.

El plan de trabajo preliminar está actualmente en fase de consulta. Se solicitó retroalimentación a un grupo de actores clave y también está abierto a comentarios del público, hasta el 31 de diciembre de 2011. Todos los comentarios al colectivo del proyecto pueden ser dirigidos a [ ]. Las marcas han pedido a SustainAbility que solicite opiniones a un grupo de actores clave.

Aunque Greenpeace recibe con satisfacción la iniciativa tomada por las empresas para trabajar en colaboración y hacer frente a este problema, estos potenciales campeones de los textiles y prendas de vestir libres de tóxicos, están subestimando su potencial para transformar colectivamente el sector en su plan de trabajo actual y todavía tienen que incluir aquéllos elementos concretos y verosímiles que demuestren a la opinión pública su progreso y liderazgo.

La solución.

Greenpeace está haciendo un llamado a todas las compañías de ropa a abogar por un futuro libre de tóxicos y a trabajar en conjunto con sus proveedores para eliminar la liberación de sustancias químicas peligrosas a través de sus cadenas de producción y sus productos. Para hacerlo, ellos deben:

  • Diseña un mejor futuro. Adoptar políticas limpias para la compañía y proveedores, pasando de tóxicos a sustancias químicas no peligrosas, con metas de tiempo claras y realistas.
  • Lleva a la “Pasarela” el discurso. Responde de acuerdo a la urgencia de la situación, demostrando acción real y sustancial en el terreno, priorizando los peores químicos y eliminándolos de inmediato.
  • Que la transparencia esté en boga. Dejar la información sobre quiénes son los proveedores al alcance del público, compartir la lista de sustancias restringidas, revelar qué químicos tóxicos están liberando estos proveedores en este viaje hacia un futuro libre de tóxicos. ¡La luz solar es un poderoso desinfectante!
  • Marca tendencia. Una vez que se han comprometido, como compañías influyentes, también tienen el poder de catalizar el cambio a través de la ropa deportiva y la industria de la moda, trabajando en colaboración con otros.

© Greenpeace / John Novis

 

En Greenpeace, estamos enfocando nuestros recursos en abordar con urgencia el problema de la liberación de sustancias tóxicas en los cuerpos de agua. Sin embargo, estamos también conscientes de muchos otros temas muy serios que necesitan atención, relacionados con la industria textil. Puedes informarte sobre estas cuestiones y lo que puedes hacer para ayudar, mediante organizaciones como UNICEF, Oxfam y Save The Children.

Para más información sobre compañías vinculadas con explotación y trabajo infantil, también puedes visitarhttp://www.cleanclothes.org/ y http://www.laborrights.org/.

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