Litibú: el fracaso de otro Centro Integralmente Planeado por Fonatur

Noticia - 6 marzo, 2009
A cuatro años de su creación, el Centro Integralmente Planeado (CIP) en Litibú, Nayarit es un absoluto fracaso que sólo ha dejado daños sociales y ambientales para la región, denunciaron las organizaciones ALIANZA de la Costa Verde y Greenpeace México

Todo comenzó mal, desde la venta de terrenos, ya que Fonatur enajenó seis lotes en beneficio de dos empresas de capital español, a un precio inferior del valor mínimo establecido en su política de comercialización; hoy es un fracaso total

El CIP Litibú, inaugurado por Vicente Fox en 2005, y promovido por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), demuestra la persistente política de falta de planeación y cuidado con el medio ambiente que ha tenido esta paraestatal.

Todo comenzó mal, desde la venta de terrenos, ya que Fonatur enajenó seis lotes en beneficio de dos empresas de capital español, a un precio inferior del valor mínimo establecido en su política de comercialización. Un terreno fue para Servicios Financieros del Yucatán, S.A. de C.V., y cinco más fueron para Inmobiliaria Fadesamex, S.A. de C.V., con esto Fonatur contravino sus políticas de comercialización dejando de percibir más de 35 mdp (1).

El entonces Presidente Vicente Fox y el entonces director de Fonatur, John McCarthy, prometieron que este proyecto sería un detonador para Litibú con 4,100 cuartos de hotel orientados a turismo exclusivo y de alto gasto. Para todo el CIP Nayarit prometieron 15,000 empleos y para el año 2025 una afluencia de 720,000 visitantes, la generación de 766 MMD de devisas y una inversión turística privada de 1,100 mdd, todo con muy bajo impacto ambiental (2). Durante sus visitas al lugar el entonces Director Regional, Sergio Tabansky, habló de oportunidades de negocio en abundancia y de una Escuela de Turismo para la región de Higuera Blanca.

Lo primero que se construyó de manera ilegal fue una carretera de cuatro carriles que desmontó selva y destruyó corredores de fauna, a pesar de carecer de autorización ambiental (3). En junio de 2007, Fonatur desoyó su propio Plan Parcial para el CIP Nayarit - Litibú, que se presentó ante las autoridades municipales y en el Consejo Consultivo de Desarrollo Urbano y Rural del Municipio Bahía de Banderas. El plan establecía en su diagnóstico que (4):

- El área urbana actual y sus condiciones físicas son insuficientes para albergar el crecimiento generado por el desarrollo turístico.

- La problemática central en el aspecto ecológico es la presión que generan los nuevos desarrollos turísticos del entorno y los crecimientos urbanos, los cuales se traducen en demanda de más servicios e infraestructura urbanos, nuevos y de mejor calidad, en contraste con los limitados presupuestos, la ausencia de planes y programas específicos que den ordenamiento jurídico a detalle, normatividad y, principalmente factibilidad financiera a las obras urbanas, dentro de un marco de sustentabilidad ecológica y económica.

- Higuera Blanca es una localidad de características rurales cuya actividad económica agrícola, en una situación de rezago, está siendo sustituida por actividades terciarias, pero en franca desventaja competitiva con la población de nueva residencia, ya que su perfil cultural y capacitación laboral está alejado de las actividades turísticas de excelencia.

- La dinámica socioeconómica propia de la población actual requiere de conservar su espacio y carácter. Y requiere de un tiempo mínimo necesario para integrar en su idiosincrasia y perfil de capacitación labores acordes con las actividades turísticas. Las condiciones actuales plantean una perspectiva de desarrollos turísticos aislados, espontáneos y disímbolos, con asentamientos humanos irregulares de perfil popular, asociados a los empleos generados y disociados a la población local.

A pesar de este análisis se plantearon densidades de hasta 60 cuartos por hectárea y seis niveles de construcción, haciendo caso omiso del Plan de Desarrollo Urbano Municipal vigente, que sólo permitía cuatro pisos y 25 cuartos/ha. Después de cuatro años de trabajo de Fonatur y dos administraciones municipales, Higuera Blanca, la comunidad más cercana al CIP Litibú todavía es un basurero sin identidad. Es cierto que Fonatur hizo algunos mejoramientos de la infraestructura y del equipamiento en el pueblo, llamados trabajos “en beneficio social”, para compensar las áreas de donación que nunca cedieron. Los habitantes de Higuera Blanca y otras poblaciones aledañas no han recibido la capacitación requerida para servir en el sector turismo.

“La realidad es otra. Hasta la fecha no se ha elaborado una estrategia ni planes de acción concretos que tendieran a aliviar todos los déficits en las condiciones urbanísticas, ecológicas y socio-económicas en la región. No se ha elaborado una política de desarrollo y estrategia correspondiente para evitar los desequilibrios y la disfuncionalidad social de este macro-proyecto. No se involucró a la comunidad local durante los cuatro años de planeación y realización del proyecto en Litibú. Después de un primer acercamiento de habitantes de Higuera Blanca y de representantes de la sociedad civil en el área con representantes de Fonatur, el único comentario fue: El proyecto se puede consultar en el internet”, dijo Magdalena Barrios, de la ALIANZA de la Costa Verde y habitante de la comunidad de Higuera Blanca.

“Los principales inversionistas a los que Fonatur malbarató los terrenos de Litibú, quebraron: la inmobiliaria española Fadesa quería construir dos hoteles, condominios y villas con una inversión total de 350 millones de dólares (5),(6). Por su parte, la empresa Iberostar, también de origen español, despidió a finales de 2008 a la mayoría de sus trabajadores en Litibú. Las obras están casi paradas por falta de dinero. En Higuera Blanca y Punta Mita los cuartos para rentar están vacíos y los restaurantes no tienen clientes, pero los daños colaterales del ´progreso´ están presentes: inseguridad pública con asaltos, robos, homicidios, drogas y prostitución”, continuó Barrios.

CIP, fracaso que se repite

A pesar del fracaso en el CIP de Litibú, el pasado martes el Presidente Felipe Calderón inauguró otro nuevo CIP en Escuinapa, Sinaloa, sin autorización en Materia de Impacto Ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y en un escenario de crisis, esperando atraer a casi 3 millones de turistas, en su mayoría estadounidenses.

“Desde la creación del proyecto Escalera Náutica, los Centros Integralmente Planeados han sido un fracaso debido a la falta de planeación y sustentar todo en promesas falsas. Esto no puede continuar. Es necesario que Fonatur cambie su modelo de desarrollo turístico. Es preciso que la política de inversiones en este sector cuente con un modelo verdaderamente planeado, donde se integre a la población local y se respete al medio ambiente. Por ello, es urgente una nueva Ley de Turismo en donde se regule la forma de actuar de Fonatur”, dijo Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de océanos y costas de Greenpeace México. Notas: 1. Informe del Resultado de la Revisión y Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2006. Sector Turismo. http://www.asf.gob.mx/ 2. http://apoloholdings.com/pdfs/Turismo.pdf 3. PÚBLICO MILENIO, Guadalajara, 27 de agosto de 2005 4. http://www.bahiadebanderas.gob.mx/transparencia/index.php?option=com_content&view=article&id=52&Itemid=67 Planes Parciales de Desarrollo; PLAN PARCIAL LITIBÚ 5. http://www.cicm.org.mx/noticias.php?id_noticia=610 ; ´Toma´ FADESA playas mexicanas 6. http://www.expansion.com/2008/10/04/empresas/1172093.html ; Ernst & Young desconfía de las cuentas de Martinsa Fadesa

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