La amenaza del ‘Tesoro’

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Noticia - 31 agosto, 2012
Mientras las playas de Oaxaca exhibieron por días los restos de tortugas alcanzadas por el derrame petrolero de la monoboya número tres de Pemex, mientras la arena aún luce los estragos del vertido de crudo, las lagunas siguen contaminadas y aún flota en el aire el olor a hidrocarburo, el presidente Felipe Calderón anunció con bombo y platillo el hallazgo de crudo en aguas profundas del Golfo de México, sólo que en la proclama se ignoró el tema de la seguridad, jamás se mencionaron los riesgos ni la existencia de un plan de contingencia en caso de un fuga de crudo del subsuelo marino.

El Golfo de México conserva la huella de graves desastres petroleros como el provocado por British Petroleum en el 2010, por ello, Petróleos Mexicanos debe explicar la forma en que hará frente a un derrame de crudo si éste llegara a ocurrir. La extracción que realiza Pemex en el pozo Trión-1, en el área de Perdido ubicado en la mencionada cuenca marítima, es considerada no convencional y de alto riesgo.

En las resoluciones de los proyectos para perforar los pozos Trión-1, y Supremus-1, ambos en el Golfo de México, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) señala severas deficiencias de Pemex para contener derrames y aun así, ha avalado ambos proyectos de perforación. La CNH, el órgano regulador, no había autorizado a la paraestatal mexicana a iniciar actividades en aguas profundas al no contar ésta con las condiciones de seguridad necesarias para operaciones con tirantes de agua mayores a 500 metros de profundidad. Finalmente, el pasado mes de mayo, la Comisión le otorgó el permiso excluyendo los riesgos implicados para la seguridad ambiental y económica de los mexicanos.

Pemex ha demostrado innumerables veces su ineficiencia para atender derrames y emergencias ambientales, la prueba más reciente de ello es el derrame ocurrido el pasado 11 de agosto en Salina Cruz, Oaxaca.

El vertido de hidrocarburo, debido al hundimiento de la monoboya número tres de la Refinería Antonio Dovalí perteneciente a Petróleos Mexicanos en el Golfo de Tehuantepec, dejó a su paso daños en el ecosistema costero, muerte de especies marinas y sin fuente de trabajo ni alimento a los pescadores de la zona.

El pasado 23 y 24 de agosto, Greenpeace México realizó un recorrido en la zona de hundimiento de la monoboya de Pemex y en las playas cercanas. En Playa Cangrejo, se detectaron manchas aceitosas que impregnaron la playa y contaminaron la laguna del poblado, habían pasado 13 días y el olor característico de la hidrocarburo continuaba percibiéndose en el ambiente. Los habitantes de la comunidad manifestaron su inconformidad ante representantes de Pemex y reclamaron la tardía respuesta para contener el vertido en el mar y la inexplicable demora en la limpieza y remediación de daños.

  • En la playa Salinas del Márquez, en un trayecto de 2 km de playa se detectaron 11 cadáveres de tortugas adultas impregnadas de petróleo.
  • También en Salinas del Márquez, se encontraron abandonados varios metros de barrera oleofílica impregnados en su totalidad por el producto derramado, éstos sirven para la contención del combustible pero una vez que han cumplido su función se convierten en una fuente contaminante que debe retirarse de inmediato.
  • A decir de los lugareños, 12 días después de haber ocurrido el derrame fue cuando Pemex comenzó a colocar barreras oleofílicas en una laguna aledaña a la playa, donde se podía ver el hidrocarburo y la gente ya realizaba sus labores cotidianas de pesca.
  • Después de 13 días, Pemex no había controlado el derrame de hidrocarburo proveniente de la monoboya, de la que aún continuaba fluyendo el crudo hacia el Golfo de Tehuantepec.

Tardíamente, a 12 días de ocurrido el percance, la Profepa ordenó a Pemex que de forma inmediata impidiera que el hidrocarburo siguiera dispersándose. El reciente derrame ocurrido en Salina Cruz, Oaxaca, es una muestra inobjetable de la incapacidad de Pemex para atender este tipo de accidentes en aguas someras.

Dada la trascendencia y los riesgos, Greenpeace exige a Pemex haga públicos los planes de contingencia y respuesta ante derrames de hidrocarburos en el Golfo de México, así como las pólizas que ha contratado para hacer frente a tales riesgos. 

Fotogalería del recorrido en la zona del derrame ocurrido en Salina Cruz, Oaxaca.

 

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