Tiñen de peligro al Río Santiago

Noticia - 15 noviembre, 2012
Algo fluye por el Río Santiago y no es precisamente agua pura y cristalina. Greenpeace detectó que la empresa Huntsman, uno de los mayores proveedores mundiales de sustancias químicas para la industria textil, vierte substancias muy peligrosas, tanto para la salud humana como para el ecosistema acuático, en la mayor cuenca de Jalisco.

Greenpeace / Prometeo Lucero

 

En el informe “Lo oculto de la empresa Huntsman” Greenpeace da a conocer el resultado de dos muestreos tomados en uno de los puntos de descargas del corporativo sobre el Río Santiago, en el municipio de Chapala, donde se encontraron 31 y 52 compuestos orgánicos persistentes, respectivamente; ninguno de los cuales está regulado en las normas oficiales mexicanas sobre descargas a aguas nacionales. Las muestras fueron analizadas en los laboratorios de Greenpeace International en la Universidad de Exeter, Reino Unido.

Había que sacar a la luz los trapos sucios de esta empresa líder del sector textil, por lo que activistas de la organización ambientalista llevaron hasta las oficinas administrativas de Huntsman, ubicadas en el WTC de la Ciudad de México, decenas de botellas con la leyenda “Agua enriquecida con tóxicos by Huntsman”. Dudamos que alguien del corporativo se la tome, el objetivo es que se asuman estrictas medidas al respecto y dejen de poner en riesgo a las poblaciones aledañas al Río Santiago.

Cuando el río suena es porque contaminantes lleva: el informe de Greenpeace revela que su laboratorio detectó algunas substancias muy peligrosas tanto para la salud humana como para el ecosistema acuático. Por ejemplo, el 2,5-dimetil anilina el cual es clasificado bajo la GHS como muy tóxico para la vida acuática (H400), así como dañino si es inhalado y al contacto con la piel.

Otros componentes altamente peligrosos son el trifluorometil aniline, el 2,3-dihidro-1,3,3-trimetil-1H-indole (CAS 118-12-7), clasificado como muy tóxico para la vida acuática y el Ftalato ester DEHP (CAS 117-81-7), un disruptor hormonal potencialmente peligroso para la vida acuática. 

El Río Santiago es uno de los principales cuerpos de agua de México y recibe descargas provenientes de decenas de industrias en las que se han detectado presencia de cientos de sustancias químicas tóxicas o de las cuales se desconoce el impacto.

Desde marzo de este año, la campaña “Ríos tóxicos” de Greenpeace exige transparencia acerca de las descargas de empresas como Huntsman y que se cumplan con los mismos estándares seguidos por países desarrollados; por ejemplo en la Unión Europea, donde son miles los compuestos que están regulados y muchos de ellos prohibidos o altamente restringidos.

Huntsman es proveedor de varias marcas importantes a nivel global y en particular del sector textil. A través del desafío a la contaminación Detox, Greenpeace exige que estas empresas trasnacionales garanticen cadenas de producción y ropa libre de sustancias tóxicas que puedan afectar a las comunidades al medio ambiente.

 

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