Exigimos justicia para las víctimas de Bophal

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Noticia - 2 diciembre, 2013
La noche del 2 de diciembre de 1984 en Bhopal, India, se presentó una fuga de más de 40 toneladas de gas de isocianato de metilo (MIC, por sus siglas en inglés), en las instalaciones de la compañía Union Carbide - una de las empresas estadounidenses más antiguas de productos químicos y polímeros-.

Ya sea por el mal funcionamiento de los sistemas de seguridad o su apagado para “ahorrar costos”, lo cierto es que un área de 40 kilómetros cuadrados, con una población residente de más de medio millón, pronto fue cubierta con una densa nube de gas MIC.

La gente despertó en sus hogares por ataques de tos, sus pulmones se llenaron de líquido. En el lapso de los primeros tres días después del accidente, más de 8 mil personas murieron en Bhopal, principalmente de paros cardíacos y respiratorios.

Justicia en Bhopal

La justicia para la gente de Bhopal ha sido eludida por más de 17 años. En 1989, Union Carbide negoció un pago con el gobierno de India por 470 millones de dólares, un total de 370 a 533 dólares por persona, una suma por demás miserable para pagar la mayoría de los gastos médicos. En 1987, el Tribunal de Distrito de Bhopal, encontró culpables de homicidio, asalto grave y otros delitos serios, a varios funcionarios de Union Carbide, incluido, el entonces director ejecutivo, Warren Anderson, en contra de quien se dictó una orden de aprehensión en 1992.

En 2001, Union Carbide se convirtió en una filial de Dow Chemical Company, esta última se ha negado a asumir responsabilidades en la India, a pesar de  que más de 20 mil personas alrededor de la fábrica siguen expuestos a productos químicos tóxicos a través de las aguas subterráneas y la contaminación del suelo. Contrariamente, la empresa ha aceptado los pasivos de Union Carbide en Texas, donde enfrentan demandados por afectaciones de sus plantas de asbesto.

Greenpeace y la Coalición de grupos de sobrevivientes en Bhopal demandan a Dow Chemical:

  • Asumir la responsabilidad por los impactos -continuos y a largo plazo- a la salud por el desastre, incluyendo la liberación de los reportes médicos publicados sobre la toxicidad de los gases filtrados.
  • Asumir la responsabilidad por la pérdida de medios de sustento, como consecuencia de la catástrofe, proporcionando oportunidades de ingresos a las víctimas y apoyo a los que se encuentran en condición de indigencia.
  • Limpieza de la contaminación en el agua del subsuelo y tierra en y alrededor de la fábrica.
  • Asegurarse de que el primer acusado, Warren Anderson, ex presidente de Union Carbide, sea llevado a la justicia ante el tribunal penal de Bhopal, junto con los representantes autorizados de la empresa.

Linkear fotogalería: http://www.greenpeace.org/international/en/campaigns/toxics/toxic-hotspots/the-disaster-in-bhopal/