Autoridades acuerdan con ONG y comunidad científica blindar el refugio de las últimas vaquitas marinas del mundo | Greenpeace México

Autoridades acuerdan con ONG y comunidad científica blindar el refugio de las últimas vaquitas marinas del mundo

Noticia - 9 febrero, 2018
Los recursos de vigilancia se concentrarán en el polígono donde fue registrada la mayor densidad de vaquitas

prensa vaquita marina

Ciudad de México.- Organizaciones de la sociedad civil presentaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) una propuesta detallada (1) para blindar la zona donde hace unos meses la comunidad científica identificó que se están concentrando las vaquitas marinas que aún existen, con el objetivo de que la especie pueda reproducirse en su hábitat natural y evitar la pérdida de más ejemplares.

En una reunión sostenida entre el titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano y representantes de las organizaciones Defenders of Wildlife, Greenpeace y Teyeliz, así como de la Secretaría de Marina y el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina, el secretario Pacchiano se comprometió a poner en práctica las sugerencias de las organizaciones que consisten, entre otras, en que la vigilancia se incremente en el polígono donde los integrantes de la expedición Vaquita Conservación, Protección y Recuperación (Vaquita CPR) ubicaron más individuos de la especie para mantenerlo libre de redes totoaberas, la mayor causa de muerte de la marsopa endémica de México que la ha llevado al borde de la extinción.

La Semarnat también acordó iniciar este mismo año el proceso legal para proteger dicho polígono para que queden restringidas las actividades pesqueras, incluso la navegación con cualquier fin, excepto la vigilancia.

“Es una buena noticia que la Semarnat aceptara escuchar las propuestas de la sociedad civil, esperamos que estos acuerdos se materialicen pronto porque la supervivencia de la vaquita marina no espera tiempos electorales ni cambio de gobiernos. Es responsabilidad de la actual administración que la temporada de pesca de totoaba vigente finalice sin ninguna vaquita muerta”, dijo Miguel Rivas, campañista de Océanos de Greenpeace México.

En este encuentro, también se discutió sobre el plan de Semarnat de abrir la pesca deportiva de totoaba como una opción para legalizar el comercio de ese pez; sin embargo, la dependencia se comprometió a que antes de avanzar en este proyecto se darán a conocer los estudios realizados por el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca) sobre el estado actual de totoaba para determinar si es posible bajar su categoría de riesgo de en peligro de extinción y si es viable el aprovechamiento legal sustentable de la especie, misma que se mantendrá en la Norma Oficial Mexicana NOM-059 de especies nativas de México de flora y fauna silvestres en alguna categoría de riesgo.

 

Esta podría ser una opción para las comunidades que han resentido la veda pesquera en el Alto Golfo de California, siempre y cuando esté regulada y con los controles específicos para una explotación responsable de los recursos.

“El problema principal de la pesca de totoaba y su afectación a la vaquita es de forma y no de fondo. Es decir, si la forma en que se pesca a la totoaba cambia de tal manera que no se ahoguen las vaquitas, el problema desaparece. En este caso si  

las redes ilegales se cambian por líneas de pesca deportiva legales, las vaquitas no serían afectadas. Claro está que primero se tiene que demostrar que la totoaba no está en peligro de extinción y que sus poblaciones resistirán una pesca deportiva regulada por la Semarnat” dijo Juan Carlos Cantú, director de programas, de Defenders of Wildlife de México.

“Nos da mucha alegría y esperanza que el secretario Pacchiano esté de acuerdo en proteger el último reducto de la vaquita en México. Estamos conscientes que falta mucho trabajo para poder emprender alternativas como la pesca deportiva y posiblemente no ocurran en esta administración. Pero, es ahora o nunca, y esperamos que todas las instituciones del gobierno, así como las comunidades de pescadores del Alto Golfo y la sociedad civil organizada, apoyen esta iniciativa para establecer las regulaciones que podrán salvar a nuestra vaquita marina mexicana” dijo María Elena Sánchez, presidenta de Teyeliz, A.C.

Las organizaciones señalaron que los compromisos de Semarnat son una esperanza para la vaquita marina, de la cual quedan menos de 30 ejemplares según el CIRVA, y se mantendrán atentas de que se cumplan en beneficio de la marsopa más amenazada del mundo y las comunidades que han resultado afectadas.