La encuesta, realizada por la empresa Sigma Dos (miembro de la
Asociación Mundial de Investigación de Mercados), revela que el 73% de
los encuestados no sabe qué son los transgénicos. Esto es grave, pues
mientras el gobierno mexicano no se ha preocupado por explicar a los
ciudadanos en qué consisten estos alimentos ni ha realizado estudios
serios para evaluar sus posibles impactos en la salud y el medio
ambiente, se ha dedicado a autorizar transgénicos de maíz, soya,
algodón, canola, papa, jitomate y alfalfa para que sean usados en los
alimentos. Así, desde 1995 ha autorizado 31 de estos transgénicos, con
lo que ha convertido a la población mexicana en conejillos de Indias de
las corporaciones biotecnológicas.
Esta falta de información y desconocimiento persisten incluso entre
quienes sí saben que existen estos alimentos modificados genéticamente.
De ellos, poco más de un tercio no sabe si ha comido transgénicos, un
tercio piensa que los ha comido pero no sabe en qué alimentos y el
resto cree que no los ha comido.
"Esta insultante falta de información sobre nuestros alimentos es
claramente rechazada por la mayoría de los mexicanos. Al saber que los
transgénicos son cultivos modificados genéticamente mediante
biotecnología moderna, el 58% de los encuestados dijo no estar de
acuerdo en que se usen estos organismos en alimentos de consumo
humano", informó Areli Carreón, coordinadora de la campaña de
consumidores de Greenpeace México.
Ojos que no ven...
Esta encuesta revela claramente la carencia de información que
prevalece sobre nuestros alimentos y el rechazo de los mexicanos a no
poder elegir no comer transgénicos. Las compañías productoras de
alimentos deben brindar información para que los consumidores puedan
ejercer su derecho innegable a elegir alimentos sanos, sin riesgos y
sin secretos. Por ello, Greenpeace está preguntando desde marzo del
2005 a las principales compañías productoras de alimentos en México si
sus productos contienen ingredientes transgénicos.
Estas compañías son Aceite 1-2-3, Aceite Capullo, Alpura, Bachoco,
Canderel, Cervecería Cuauhtémoc, Coca-Cola, Conservas Del Fuerte,
Cooperativa Pascual Boing, Chocomilk, Cremería Americana, Comercial
Mexicana Marca propia, Danone, FEMSA Cervecería, Ferrero, Frigorizados
La Huerta, Fud, Gerber, Gigante marca propia, Grupo Bimbo, Grupo MacMa,
Herdez, Hershey's, Jugos del Valle, Jumex, Kellogg's, Kraft, La
Costeña, Lala, Laposse, La Moderna, Maruchan, Maseca, Minsa, Nestlé,
Nissin, Pan Filler, Pastas Cora, PepsiCo, Sabormex, Sabritas, Santa
Clara, Soriana marca propia, Tortillas Nuestro Maíz, Unilever y Yakult,
entre otras.
"Esperamos que al conocer la opinión de la mayoría de los mexicanos,
respondan las compañías que aún no lo han hecho. Una respuesta es lo
mínimo que los consumidores esperan de las compañías en las que han
depositado su confianza y a las que han favorecido con su preferencia.
Si consideran el rechazo de los consumidores hacia los alimentos
modificados genéticamente la mejor decisión para las compañías será
evitar usar transgénicos en sus productos." concluyó Carreón.
Otras latitudes, el mismo sentir
Encuestas similares realizadas en China, Rusia, Europa, Estados Unidos,
Australia y Japón demuestran que la mayoría de los consumidores
prefieren no consumir transgénicos en sus alimentos y rechazan que las
compañías de alimentos los usen como ingredientes en sus productos.
Esta contundente tendencia global ha llevado a muchas empresas a evitar
su uso como ingredientes de los alimentos que ofertan al público.
Para más información sobre la encuesta, haz click aquí.