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Activistas y voluntarios de Greenpeace instalan molinos de viento ante 
el Monumento a la Revolución para mostrar la viabilidad de la energía 
eólica.

Activistas y voluntarios de Greenpeace instalan molinos de viento ante el Monumento a la Revolución para mostrar la viabilidad de la energía eólica.

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DF, México — Activistas y socios de Greenpeace denunciaron las deficiencias de la política energética de México al tiempo que demostraron la viabilidad de la energía eólica. Para ello instalaron cuatro aerogeneradores de 6 metros de altura en el monumento a la Revolución, con un mensaje en el que exigían: "Revolución Energética ¡ya!".

Y es que a pesar de que sólo durarán 12 años las reservas probadas de petróleo en nuestro país y de que ya estamos padeciendo los impactos del cambio climático, las políticas que impulsa la Secretaría de Energía (Sener) para garantizar el abasto energético no contemplan el desarrollo y uso de las energías renovables.

"Resulta lamentable que pese al enorme potencial eólico y solar que tiene nuestro país y a que hay recursos para llevar a cabo una verdadera revolución energética, las políticas públicas y el debate en torno a este tema no contemplen diversificar las fuentes de energía de las cuales dependemos. Las políticas que impulsa la Sener mantienen nuestra dependencia de los combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) y sirven a los intereses energéticos de Estados Unidos, principal causante del cambio climático", afirmó Arturo Moreno, coordinador de la campaña de clima y energía de Greenpeace.

Barato y con gran potencial

El principal argumento del gobierno para no impulsar el desarrollo de las energías renovables es que son muy caras. Esto es falso: la tecnología utilizada en la generación de electricidad por viento ha abatido su costo, al grado que actualmente producir un kilowatt cuesta entre 4 y 8 centavos de dólar, lo cual ya está muy cerca de los 3 centavos que cuesta generarla por los sistemas convencionales. Más aún, si sumáramos los costos ambientales y los impactos en la salud que provocan los combustibles fósiles, la energía eólica sería mucho más barata.

Greenpeace criticó que el gobierno mexicano esté creando una dependencia del gas natural licuado importado de otras regiones, en vez de aprovechar el potencial que nuestro país tiene para impulsar las energías limpias. Se estima que solamente en una porción de la superficie de Oaxaca la energía del viento podría producir hasta 33 mil MW (la producción actual es de 49,776 MW), sin embargo, se producen menos de 2 MW. Sólo con esta región, México podría cubrir más del 60% de la demanda nacional de electricidad, no obstante con energía eólica sólo genera el 0.003% de la electricidad total.

Con un aerogenerador cuyas aspas tienen 40 metros de diámetro y sujeto a vientos con velocidad promedio de 8 metros por segundo, se pueden tener 600 kW de capacidad, cantidad suficiente para proveer de electricidad a 200 departamentos.

Por otro lado, el gobierno mexicano justifica su falta de interés para promover las energías renovables argumentando falta de recursos, cuando existe una enorme disposición de la comunidad internacional para brindar apoyos en este sentido. De hecho, del 1 al 4 de junio se llevará a cabo en Bonn, Alemania, la Conferencia Renovables 2004 la cual fortalecerá la Coalición para la Energía Renovable de Johannesburgo, cuya creación fue impulsada por México, y cuyo objetivo es promover la rápida expansión de las fuentes renovables de energía.

"México fue un activo promotor de esta coalición. Desafortunadamente, eso fue lo único que hizo: no ha asistido reuniones de la misma, no ha hecho nada por firmar su iniciativa y acatar compromisos. La Coalición contempla mecanismos para financiar el desarrollo de las energías renovables en los países del sur, pero en el caso de nuestro país no lo ha hecho porque el gobierno mexicano no ha mostrado interés y hasta ahora no ha presentado proyectos", dijo Moreno.

Una carcacha contaminante

Nuestro sector energético es un auto de los años 50, que no responde a las necesidades y retos del siglo XXI. El futuro para serlo tiene que ser de las energías renovables. Es decir, el viento, el sol, las corrientes de agua y los desechos orgánicos son recursos que debemos aprovechar, porque los tenemos en abundancia, son amigables con el ambiente y nos permitirán generar crecimiento económico. Utilizarlos para abastecernos de energía permitiría abatir el cambio climático, apoyar la creación de empleos, así como impulsar el desarrollo regional y la investigación en nuevas tecnologías.

México ya enfrenta los impactos ambientales del cambio climático como consecuencia del uso y abuso de los combustibles fósiles, y en unos años enfrentará el agotamiento de las reservas de energéticos no renovables. Por ello, Greenpeace exige que:

a) El secretario de Energía y la delegación mexicana que acuda a la reunión Renovables 2004 se comprometa a detener el cambio climático, y adhiera a nuestro país a los compromisos que ahí se tomen para impulsar las energías renovables y para que seamos beneficiarios de los mecanismos financieros de apoyo disponibles.

b) El gobierno mexicano apoye la iniciativa para que se eliminen los obstáculos legales para el desarrollo de las energías limpias e implementar los mecanismos financieros para su promoción y para el ahorro de energía.

c) El gobierno mexicano presente en Bonn una lista de proyectos de energía renovable para obtener la cooperación y el financiamiento internacional.

d) Exija a las instituciones financieras y los países de la OCDE que se establezcan mecanismos sólidos de financiamiento para proyectos de energía renovable en los países en desarrollo y en particular en América Latina y el Caribe.

e) Asegure la participación de la sociedad civil en la puesta en práctica de nuevas políticas energéticas y en proyectos alternativos.

f) Promueva el intercambio tecnológico y la cooperación técnica.


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