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Una refinería de la petrolera Exxon.

Los complejos petroleros suelen emitir grandes volúmenes de contaminantes tóxicos.

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DF, México — Elevadas concentraciones de contaminantes tóxicos y peligrosos (dioxinas, policlorobifenilos -PCB o askareles- y hexaclorobenceno) fueron encontrados en huevos de gallina de corral, cerca del complejo petroquímico de Pajaritos, en Coatzacoalcos, Veracruz. Esta situación evidencia el riesgo permanente en que viven los habitantes de la región y demuestra la urgencia de que México cumpla su compromiso de reducir hasta eliminar las fuentes generadoras de los compuestos orgánicos persistentes (COP).

El estudio encontró concentraciones de dioxinas 19 veces por encima de lo normal y seis veces superiores a los límites que establece la Unión Europea para estos productos. La presencia de hexaclorobenceno fue una vez y media más alta que el límite impuesto por la Unión Europea. Esa misma relación se encontró con las concentraciones de PCB. Estas tres sustancias (dioxinas, PCB y hexaclorobenceno) provocan severos daños a la salud humana como cáncer, perturbaciones hormonales y afectan el desarrollo cerebral de los niños, que reciben estos compuestos en su vida diaria y aun antes de nacer (llegan a traspasar la placenta), además la madre lo transmite a su hijo a través de la leche materna.

Los COP liberados al ambiente tardan muchos años en descomponerse. Mientras tanto, se precipitan del aire al suelo, vuelven a volatilizarse, viajan grandes distancias a través del aire y los cauces de agua... Y se acumulan en huevos, productos lácteos, carne, peces y siguen la cadena alimenticia hasta llegar al ser humano.

Coatzacoalcos, una historia negra que no termina

Debido a la cercanía y la dirección de los vientos, la fuente más probable de emisión de los contaminantes encontrados en los huevos es el complejo petroquímico de Pajaritos, operado por Petróleos Mexicanos en Coatzacoalcos, Veracruz, donde se produce principalmente cloruro de vinilo, usado para la producción del plástico PVC, y donde se han incinerado los residuos peligrosos clorados para recuperar ácido clorhídrico. A pesar de ello, la Secretaría de Medio Ambiente pretende autorizar la operación de un tercer incinerador en este complejo.

Desde 1996 Greenpeace solicitó la cancelación de los incineradores, advirtiendo que generaban más problemas de los que resolvían. Hoy, los estudios referidos avalan esta demanda.

Los análisis fueron realizados por la Red Internacional para la Eliminación de COP (IPEN),  Organización y Desarrollo Social, la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en México (RAPAM) y Arnika Association. Son parte de un estudio en 18 países y los resultados se publican en vísperas de la primera Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos Persistentes, que se llevará a cabo en del 2 al 6 de mayo en Uruguay.

México forma parte de este convenio, por lo cual está obligado a reducir de manera creciente (y de ser posible eliminar) las fuentes de COP. En el marco de este convenio, diversas organizaciones civiles han solicitado al gobierno mexicano que haga transparente los datos acerca de las emisiones de estos contaminantes, en particular en Coatzacoalcos, que realice estudios de salud en trabajadores de Pemex y comunidades aledañas, y que cualquier iniciativa de reforma fiscal en Pemex considere medidas para reparar los daños ambientales y de salud ocasionados por la paraestatal.

(Más información en el Centro de Prensa.)

El estudio de la medición de COP en huevos se puede consultar en la página electrónica del Proyecto de Eliminación de los COP de IPEN en http://www.oztoxics.org/ipepweb/projects/eggs_5_1.html

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