Estás aquí:
Activistas de Greenpeace, en la parte externa de Los Pinos, representan el servilismo de los funcionarios de gobierno hacia Monsanto
Ver imagen
Organizaciones de productores, ambientalistas y de derechos humanos integrantes de la campaña nacional “Sin maíz no hay país” realizaron una protesta en la residencia oficial de Los Pinos y entregaron un documento en el que exigen a el jefe del ejecutivo, Felipe Calderón Hinojosa, no autorizar la siembra de maíz transgénico en México.
Disfrazados de servidores públicos, ejemplificaron cómo el gobierno mexicano pone a merced de la empresa agrobiotecnológica Monsanto la riqueza genética del maíz a cambio de los 200 millones de dólares que esta empresa ha prometido invertir en México si se permite la liberación de su maíz transgénico.