Las inundaciones ocasionadas por fenómenos meteorológicos que sufren los estados de Chiapas, y en menor medida de Veracruz y Oaxaca, ponen de manifiesto una vez más que la deforestación y la degradación de los manglares aumentan la vulnerabilidad a huracanes, inundaciones y otros fenómenos climáticos. Sólo en Chiapas, el caso más dramático que vivimos en estos momentos, la cobertura forestal está degradada en 76 por ciento, de acuerdo con expertos. Sin embargo, el gobierno mexicano permite y fomenta la destrucción de los bosques y los manglares, denunció Greenpeace México.
