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La tecnología Terminator provoca que las semillas transgénicas sean 
estériles, propiedad que alterará radicalmente los métodos de 
producción agrícola en beneficio de unas cuantas corporaciones.

La tecnología Terminator provoca que las semillas transgénicas sean estériles, propiedad que alterará radicalmente los métodos de producción agrícola en beneficio de unas cuantas corporaciones.

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DF, México — Criticada por autorizar en forma irregular la siembra de maíz transgénico en México, la Secretaría de Agricultura (Sagarpa) decidió dar marcha atrás y canceló los permisos que había otorgado a trasnacionales. Esto no garantiza que México esté a salvo del maíz transgénico, pues seguramente las empresas seguirán buscando la manera introducir a nuestro país sus semillas modificadas en laboratorio.

"Es un acierto que la Sagarpa haya rectificado, pero esta decisión puede ser temporal. En cualquier momento puede revertirse, por lo que es indispensable que reinstalen la moratoria y la institucionalicen con una prohibición formal de la siembra de maíz transgénico en México", dijo Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de ingeniería genética de Greenpeace México.

La Sagarpa otorgó en octubre pasado permisos a las corporaciones Monsanto, Pioneer y Dow Agrosciences para sembrar cinco variedades de maíz transgénico en Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, con supuestos fines científicos cuando en realidad se trataba de variedades de interés comercial. Cabe señalar que tanto las autorizaciones otorgadas como el retiro de las mismas se han manejando mediante comunicados de prensa; no obstante, a la fecha no han emitido una resolución formal de dichas cancelaciones. Es necesario que la Sagarpa dé a conocer de manera transparente el alcance y la vigencia de la cancelación de los permisos.

El imperio contraataca

"A pesar de la rectificación, la industria biotecnológica está 'contraatacando' y buscará por todos los medios sembrar semillas de maíz transgénico en nuestro país. Cabe añadir que la industria agrobiotecnológica tiene un marco legal que le favorece, la 'ley Monsanto', con la cual pretenden legitimar estas siembras", alertó Ampugnani.

Frente a las amenazas de empresas como Monsanto, que ha advertido que siembra maíz transgénico o se va del país, las autoridades deben ser firmes y optar claramente por proteger la diversidad del maíz mexicano por encima de los intereses particulares.

"Desde hace unos meses Monsanto viene chantajeando públicamente. Nuestro país no requiere maíz transgénico sino todo lo contrario. El transgénico representa una amenaza para la diversidad de maíces que posee México. La oportunidad para nuestro país sería desarrollar denominaciones de origen, valorando nuestros recursos. No necesitamos de Monsanto, se puede ir", dijo Ampugnani.

La falsa necesidad de maíz transgénico

En México se producen alrededor de 18 millones de toneladas anuales de maíz, de las cuales más del 90% corresponden a maíz blanco destinado al consumo humano, cuya demanda es de 10.5 millones de toneladas, es decir somos autosuficientes. Esta autosuficiencia no se da con el maíz amarillo, el más solicitado por la industria productora de insumos alimenticios (almidones, dextrosa, fructosa). Aquí, el déficit se cubre con importaciones de maíz amarillo procedentes de Estados Unidos.

"Tampoco para los requerimientos industriales se necesitan variedades transgénicas. En Estados Unidos, 55% del maíz que se cosecha no es transgénico, por lo que las autoridades y la industria deben exigir que el maíz que se importa sea libre de transgénicos, tal y como lo han recomendado instancias internacionales como la Comisión de Cooperación Ambiental del TLC", explicó Ampugnani.

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