DF, México —
Con cuentas alegres el secretario de Medio Ambiente, Alberto Cárdenas, afirma que la tasa de deforestación en México se ha reducido a la mitad y contabiliza la superficie reforestada como bosque recuperado, a sabiendas de que sólo una cuarta parte de los árboles plantados sobrevive. Con este juego falaz busca apuntalar sus aspiraciones políticas en tanto los bosques en México continúan desapareciendo rápidamente.
La Secretaría de Medio Ambiente ha intentado frenar la deforestación
mediante los programas de combate a los incendios, la reforestación y
las plantaciones forestales comerciales, pero ninguno ha logrado
revertir la pérdida de los bosques de México.
"Desde principios de este sexenio el gobierno mexicano ha pretendido
'acabar' con la deforestación mediante ecuaciones, decretos y
discursos, sin tomar medidas que verdaderamente protejan los bosques de
nuestro país. Alberto Cárdenas se ha ido al extremo en esta
manipulación de las cifras, pues ahora afirma que la tasa de
deforestación en nuestro país es de 314 mil hectáreas y que a finales
de este año será de 230 mil hectáreas", señaló Héctor Magallón,
coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace México.
Las cifras de deforestación:
1. A principios de este sexenio, según la Semarnat: 1.2 millones de hectáreas por año.
2. FAO (Evaluación de los Recursos Forestales de Mundo 2000): 630 mil ha/año, con base en información que le proporcionó la Semarnat.
3. Programa Nacional Forestal 2001-2006 (de 2001): 600 mil ha/año.
4. Informe de la situación del medio ambiente en México, 2002: 785 mil ha/año.
5. Semarnat, comunicado de prensa, 28 de diciembre de 2004: 314 mil ha/año.
El secretario de Medio Ambiente afirma que la deforestación en nuestro
país se ha reducido a la mitad y que esto se debe a la reforestación, a
las plantaciones forestales comerciales y a la disminución de los
incendios forestales. Al señalar esto decide ignorar información
oficial que indica que las campañas de reforestación aspiran, en el
mejor de los casos, a que 50 por ciento de los árboles sobreviva,
aunque normalmente sólo lo consigue el 25 por ciento de los árboles
plantados.
Esta realidad no interesa al funcionario que manipula las cifras para
promoverse políticamente. Así, el pasado 6 de junio apareció una
desplegado en periódicos nacionales que afirma que Cárdenas es "un buen
mexicano para presidente de la república" porque como director de la
Comisión Nacional Forestal sembró 750 millones de árboles. Aparte de
atribuir a su persona la labor de una institución, no aclara cuántos de
estos árboles efectivamente sobrevivieron.
Greenpeace considera lamentable que, mediante ecuaciones que no
cuadran, el secretario asegure que la deforestación está disminuyendo
cuando los reportes de todo el país reportan lo contrario: continúa la
creciente tala clandestina, el avance de la frontera agrícola-ganadera,
los incendios y demás causas de la pérdida de bosques.
En vez de atender estos problemas, Cárdenas ha favorecido las
plantaciones forestales comerciales a pesar de que carecen de la gran
biodiversidad característica de los bosques naturales de nuestro país,
degradan los suelos y agotan y contaminan los cuerpos de agua debido a
que utilizan plaguicidas y herbicidas. Por ello, las plantaciones no
pueden ser consideradas bosques. Incluso como actividad productiva,
generan pocos empleos y benefician sólo a unos cuantos inversionistas.
Por si esto fuera poco, el 2005 es en los años recientes uno de los
peores en incendios forestales, con 186 mil hectáreas afectadas.
A pesar de esto, durante 2005 los programas favoritos de Cárdenas
(reforestación, plantaciones forestales y combate a incendios)
recibieron más del 60 por ciento del presupuesto asignado al sector
forestal.
Greenpeace considera que para combatir verdaderamente la deforestación
es necesario apoyar a las más de 9 mil comunidades y ejidos forestales
poseedores del 80 por ciento de nuestros bosque y selvas, de los cuales
al menos dos mil comunidades se apegan a un plan de manejo que les
permite aprovechar y conservar sus bosques. Pese a ello, todas estas
comunidades sólo reciben 20 por ciento de los apoyos destinados al
sector forestal.