Ante el Palacio de Gobierno de Guerrero, activistas de Greenpeace y otras organizaciones demandan justicia para los campesinos ecologistas de Petatlán.
Ver imagen
DF, México —
Más de mil ciudadanos como tú (al igual que organizaciones ambientalistas y de derechos humanos de distintos países) le han exigido a Zeferino Torreblanca, gobernador de Guerrero, que actúe con imparcialidad y con apego a la ley en el caso de los campesinos ecologistas de la Sierra de Petatlán. No obstante, su gobierno continúa obstaculizando la liberación de Felipe Arreaga y la investigación del atentado sufrido por Albertano Peñaloza, en el que murieron dos de sus hijos.
Ignorando las más de 24 pruebas sobre su inocencia de Felipe Arreaga y
a pesar de tener la opción legal de retirar las acusaciones en su
contra, el pasado 3 de agosto la Procuraduría de Justicia del Estado de
Guerrero presentó conclusiones inculpatorias en contra del campesino
ecologista, prolongando su juicio y su permanencia en prisión. En
contraste, a más de tres meses del ataque en contra de Albertano y su
familia, la misma procuraduría no ha iniciado una investigación seria
para encontrar a los responsables.
Esto muestra claramente la falta de voluntad política de Zeferino
Torreblanca para resolver la terrible injusticia que viven los
campesinos ecologistas de la sierra de Petatlán, garantizar su
seguridad, investigar y castigar a los responsables del atentado contra
Albertano Peñaloza y para liberar de manera inmediata e incondicional a
Felipe Arreaga, tal como lo exigieron 1,020 personas a través de esta
página web.
El gobernador de Guerrero no sólo ignora las voces de los ciudadanos
que exigen justicia para los campesinos ecologistas, sino que también
se muestra indiferente ante el hecho de que Albertano, Felipe y su
esposa, Celsa Valdovinos, recibieron el premio Chico Mendes que otorga
la organización Sierra Club como reconocimiento a su labor en favor del
medio ambiente y el bienestar de su comunidad.
A pesar de esa cerrazón, no nos detenemos. Gracias a ti, ahora Zeferino
Torreblanca sabe que los ojos de México están puestos en él y que no
puede actuar impunemente. Greenpeace continuará trabajando para liberar
a Felipe Arreaga y para que se haga justicia a los campesinos
ecologistas de la Sierra de Petatlán, cuyo único delito ha sido luchar
por la defensa de los bosques y el agua de todos los mexicanos. Para
lograrlo, tu apoyo seguirá siendo fundamental.