Fueron 852 ciudadanos, acompañados por organizaciones no
gubernamentales, los que enviaron cartas a la Sagarpa exigiéndole que actúe de inmediato
para que sea aprobado el proyecto de norma PROY-NOM-029-PESC-2004 que
regulará la pesca de tiburones y rayas.
Esta norma lleva más de 18 meses "atorada" en trámites burocráticos de
la Sagarpa y la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer). Dicha
norma sigue sin ser publicada, a pesar de que desde hace más de un año
logró el consenso de organizaciones, científicos, el sector pesquero y
autoridades.
Por esta demora, la pesquería de tiburones y rayas continúa matando no
sólo a tiburones sino también a peces picudos, tortugas marinas,
ballenas, mantas gigantes, lobos y vaquitas marinas, entre otras
especies.
Lo anterior se debe a que en la pesca de tiburón -realizada en México
por 5,200 embarcaciones- se utilizan las llamadas "paredes de la
muerte", que son redes de enmalle de hasta 2 kilómetros de largo.
También se usan líneas de hasta 50 kilómetros de largo conocidas como
palangres, las cuales tienen miles de anzuelos (se estima que en
nuestros mares hay casi dos millones de estos anzuelos). En estas redes
y palangres tiburoneros caen atrapadas todo tipo de especies marinas,
incluso aquellas protegidas por leyes nacionales e internacionales.
Por ello se ha demandado con insistencia que la Sagarpa apruebe la
NOM-029. Ahora, esta dependencia sabe que cientos de ojos están puestos
sobre ella. Greenpeace sigue trabajando para que esa norma se publique
lo más pronto posible. Para lograrlo, tu apoyo seguirá siendo
fundamental.
Más información:
pesca de arrastre de profundidad.