Punta Negra, Jalisco (Foto: Tania de la Vega)
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DF, México —
El gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, considera que las playas de la entidad no están tan sucias como lo ha señalado Greenpeace, y para defenderse descalifica el trabajo realizado por la organización ambientalista a favor de que los mexicanos contemos con playas limpias y seguras.
Ante las descalificaciones del gobernador jalisciense señalamos que
nuestra organización trabaja temas ambientales con absoluto rigor
científico y de cara a la sociedad mexicana.
Una
de las causas de la contaminación en los mares es que no son tratadas las
aguas residuales y esto afecta las playas de 154 municipios con costa en el país que no tienen una planta de tratamiento de aguas
residuales. Esto representa una descarga de 5 millones 484 mil litros de drenajes CADA MINUTO. Este problema requiere de la participación de
autoridades locales, estatales y federales.
“En Jalisco no recibe tratamiento el 83% de las aguas residuales y esto provoca que cada minuto lleguen al mar
793,680 litros de estas aguas. La solución es tratar las aguas negras antes de verterlas
al mar”, señaló Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de océanos
de Greenpeace.
En cuanto a la calidad bacteriológica del agua
de mar, los únicos dos lugares donde está disponible esta información
son la página de internet de la Comisión Federal para la Protección
Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (Semarnat), en estos sitios se establece que el
riesgo sanitario en destinos de playa ocurre cuando se rebasan los 500
enterococos (NPM/100 ml).
“Es importante que el gobernador
Emilio González conozca que la Organización Mundial de la Salud (OMS)
considera que nadar en aguas de mar con una concentración de 137
enterococos (NMP/100 ml) equivale a tener contacto con personas
enfermas; y que hacerlo en aguas con 500 enterococos (NPM/100 ml) es un
problema de salud pública, pues al menos 25 por ciento de la gente
contraerá enfermedades en la piel, 10 por ciento problemas
gastrointestinales y 3.9 por ciento enfermedades respiratorias agudas”, agregó Olivera.
Greenpeace ha señalado la necesidad de que
sea obligatoria la norma voluntaria NMX AA-120-SCFI-2006, porque es la
única regulación que cumple con los estándares internacionales para
reducir riesgos sanitarios; esta norma establece que los límites
máximos permisibles de contaminación en el agua marina deben ser de 100
enterococos (NMP/ 100mL), es decir, cinco veces menos que el límite
establecido por la Cofepris.
Puerto Vallarta ha tenido altos
niveles de contaminación en el agua marina en los últimos 17 meses, lo que pone en riesgo sanitario
a toda la zona de Bahía de Banderas, que se comparte con Nayarit. Al
respecto se estableció un diálogo constructivo con el presidente
municipal, Javier Bravo Carbajal para trabajar sobre la forma de
revertir los daños actuales en la zona.
La información
presentada por Greenpeace en el marco de su campaña “Playas limpias
ahora” no está dirigida en contra de ninguna entidad en particular.
Greenpeace ha denunciado el problema en todas las playas del país y ha
propuesto las siguientes soluciones:
1. Hacer obligatoria la NMX AA-120-SCFI-2006.
2. Ampliar el espectro de contaminantes muestreados y muestrear con frecuencia.
3. Poner en las playas banderas o letreros indicadores de riesgo sanitario.
4. Establecer partidas presupuestales especiales para plantas de tratamiento de aguas residuales en los municipios costeros.
5. Que los municipios busquen fuentes alternas de financiamiento.
6. Independizar a los organismos operadores de aguas en los municipios de costa.
7. Reutilizar el agua tratada para darle un valor agregado.
La
organización considera que el turismo es importante para todo el país y
por ello busca que los destinos de playa estén en buenas condiciones,
pues las playas limpias nos convienen a todos.