Instalación de 25 metates creada por Mari Olguín y titulada "Oaxaca Cuna Sagrada del Maíz". La autora sugiere: Observen con cuidado el maíz y los metates porque son el resumen y símbolo de nuestra nación.
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Los cultivos de maíz en Sinaloa se están contaminando con maíz
transgénico, así lo comprueban investigaciones científicas que
demuestran la presencia de este grano modificado genéticamente en
variedades criollas sembradas en esa entidad, ente ello, las
organizaciones Fomento Cultural y Educativo, Semillas de Vida y
Greenpeace, presentaron una Denuncia Popular ante la Procuraduría
Federal Protección al Ambiente (Profepa).
Las organizaciones
fundamentan su denuncia en la investigación científica: “Identificación
de transgenes en poblaciones de maíces criollos (Zea mays L.) del
Estado de Sinaloa”, realizada en octubre del 2006 y que fue elaborada
por un equipo de profesores e investigadores de la Facultad de
Agronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y de la Unidad de
Biotecnología del Campo Experimental Valle de Culiacán-INIFAP , quienes
concluyeron que sí existe contaminación por maíz transgénico en los
cultivos estudiados; este hecho representa un llamado de alerta ante la
posible siembra ilegal de transgénicos en la entidad.
De acuerdo
con la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados
(LBOGM), en México no es posible otorgar ningún tipo de permiso para la
liberación experimental de maíz transgénico, a pesar de que ya se
publicó el Reglamento y de que para el Régimen de Protección Especial
al Maíz, sólo se esperan los comentarios de varios sectores de la
sociedad, antes de publicarlo en el Diario Oficial de la Federación.
También
es indispensable determinar los centros de origen de maíz criollo que
existen en todo el territorio mexicano, por ello, cualquier tipo de
siembra que se esté realizando en este momento es ilegal; la persona,
empresa u organización responsable deberá ser sancionada por la ley
administrativa en la materia y por la legislación penal, señalaron las
organizaciones.
Dicha investigación reporta que las muestras de
maíces criollos fueron recolectadas en la zona de temporal de Sinaloa,
en los municipios de Choix, Badiraguato, Mocorito, Culiacán, Cosalá,
Elota, San Ignacio, Concordia y Rosario, de las cuales cinco obtuvieron
resultados positivos a la presencia de transgenes (1), cada muestra de
10 plantas cada una. De un total de 50 plantas, 48 fueron positivas, lo
cual da una presencia promedio de 96 por ciento de transgenes (2).
Investigadores
del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y
Pecuarias (INIFAP) en el Valle del Yaqui, Sinaloa, elaboraron un
estudio titulado: “Colecta, conservación y utilización de los maíces
nativos del noroeste de México, su calidad proteínica y nixtamalera
–tortillera”, mediante colectas realizadas en los años 2001, 2003 y
2004. El estudio reporta la presencia de diez razas de maíz: Blandito,
Bofo, Dulce, Chapalote, Elotes Occidentales, Dulcillo, Onaveño,
Reventador, Tabloncillo, Tuxpeño (2), las cuales corren el riesgo de
contaminación transgénica.
Asimismo, el documento “Resultado del
análisis sobre centros de origen y diversidad genética de maíz en los
Estados Unidos Mexicanos” realizado en octubre de 2006 reporta que
Sinaloa es una zona de alta diversidad genética, y está reportada como
centro de origen, centro de domesticación y centro de diversidad.
“El
maíz es una especie de polinización abierta por lo que el flujo génico
entre maíces ocurre a tasas elevadas, por ello, la liberación al medio
ambiente de maíz transgénico traerá como consecuencia la contaminación
de nuestros maíces criollos y de los parientes silvestres del mismo
(teocintles), lo cual significaría terminar con el reservorio genético
del maíz en México. En este sentido es fundamental retomar las
recomendaciones que en 2004 emitió la Comisión de Cooperación Ambiental
de América del Norte, en el estudio “Maíz y biodiversidad: efectos del
maíz transgénico en México. Como país debemos valorar qué es más
importante: la protección de más de cinco mil años de trabajos en torno
a una especie o una tecnología incipiente y tan cuestionada en todo el
mundo”, expuso Adelita San Vicente de la organización Semillas de Vida.
“Algunos
funcionarios del Campo Experimental Valle de Culiacán-INIFAP tuvieron
conocimiento de la contaminación de transgénicos desde el 2006 y no han
hecho nada al respecto, esto es muy grave. Sin embargo, son ellos
mismos los que pretenden dirigir el Proyecto Maestro de Maíz para la
siembra experimental de maíz transgénico en Sinaloa, argumentado la
necesidad de hacer pruebas para obtener respuestas científicas acerca
del comportamiento del maíz transgénico con cultivos tradicionales,
cuando están concientes del riesgo que corren nuestras variedades
criollas”, declaró Aleira Lara, coordinadora de la campaña de
Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México.
“La
Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad
(Conabio) señala la necesidad de actualizar las bases históricas de
colectas de maíz en todo el territorio mexicano, por tratarse de uno de
los cultivos más importantes del mundo. De hecho, el año pasado este
organismo señaló que se requerirían tres años para la determinación de
estos centros de origen (3). El maíz es la especie agrícola más diversa
y la mayor parte de México forma parte de su centro de origen y centro
de diversidad, su conservación in situ es una responsabilidad histórica
que tiene nuestro país con la humanidad actual y futura”, señaló Lara.
“Prestigiados
investigadores, como Antonio Turrent del INIFAP, explican que la
diversidad de especies y variedades que hoy sustentan la agricultura y
la alimentación en el planeta son el resultado de un largo proceso de
domesticación, selección y mejoramiento de especies silvestres y
cultivadas. Pero se está presentando un alarmante proceso mundial de
erosión genética de esta biodiversidad. Según datos de la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),
durante este siglo la diversidad genética de los cultivos se ha
reducido 75 por ciento (4), por ello es fundamental la protección de
los centros de origen y diversidad genética”, afirmó Sergio Cobo de
Fomento Cultural y Educativo.
Las organizaciones exigen al
Gobierno Federal, a través de la Semarnat y Profepa, ejercer sus
facultades de inspección y vigilancia, de manera tal que confirmen los
hechos a que hace referencia la Denuncia Popular y conlleven a la
imposición de sanciones administrativas a los probables responsables;
evitar casos de contaminación de variadesde locales de maíz, sean
criollas o híbridas; biomonitoreo en la zona presuntamente contaminada;
información de las cantidades estimadas y las caracteristicas
importantes del transgén; el establecimiento de un sistema de
trazabilidad asociado a un sistema de evaluación de riesgo; así como la
información disponible sobre los efectos en la diversidad biológica y
la salud humana, asumiendo ante todo el principio precautorio a que
hace referencia la LBOGM, así como el mismo Protocolo de Cartagena
sobre Seguridad de la Biotecnología Moderna, del que México es parte.
Asimismo,
las organizaciones demandan de las autoridades el cumplimiento del
Régimen de Protección Especial del Maíz, bajo el espíritu con el que
fue elaborado por los legisladores y que consiste en proteger a México,
debido a que nuestro país es reconocido como uno de los ocho centros de
origen de especies de maíz reconocido en el mundo.