Técnicas pesqueras deficientes son una trampa mortal para las ballenas y muchas otras especies.
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DF, México —
Miles de tortugas, delfines, ballenas, lobos marinos y otras especies están muriendo en los mares mexicanos debido al uso de técnicas de pesca obsoletas. Por ello, varias organizaciones ambientalistas demandamos la publicación urgente de la norma oficial creada para solucionar este problema y que ha sido retenida por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
Lo anterior fue denunciado por el Centro Mexicano de
Derecho Ambiental (Cemda), Conservación de Mamíferos Marinos
(Comarino), Defenders of Wildlife, Fondo Internacional para la
Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW) y Greenpeace.
La norma (NOM-029), que reglamenta la pesca de tiburón y raya, fue acordada por organizaciones,
científicos, el sector pesquero y autoridades. Está prácticamente lista
para ser aprobada desde hace más de un año. Sin embargo, permanece en
un cajón de la Sagarpa mientras la pesquería de tiburones y rayas
prosigue sin regulación, mediante artes de pesca altamente
depredatorias que matan anualmente a decenas de miles de tiburones,
peces picudos, tortugas marinas, ballenas, mantas gigantes, lobos
marinos y vaquitas, entre otros.
Después de tres años de discusión, análisis y acuerdos, la norma
permanece congelada. Incluso la Comisión Federal de Mejora Regulatoria
ha solicitado la información relativa a esta norma para aprobarla, pero
Sagarpa no ha respondido.
Paredes de muerte
En la pesca de tiburón se utilizan las llamadas "paredes de la muerte",
que son redes de deriva de 2 kilómetros y medio de largo, y líneas de
miles de anzuelos de hasta 50 kilómetros de largo conocidas como
palangres. Estas artes de pesca atrapan todo tipo de especies marinas,
incluso aquellas que cuentan con protección especial.
Son los casos de la tortuga laúd, que perdió más de 95% de su población
en los últimos 20 años, o la tortuga carey que en el Caribe mexicano ha
sufrido un estrepitoso derrumbe de su población anidante. También
suelen quedar atrapados en las redes y morir por asfixia los lobos
marinos y las vaquitas marinas.
En 2002 el gobierno mexicano declaró a todos los mares mexicanos como
santuario de las ballenas, sin embargo, año con año nos encontramos con
ballenas grises, jorobadas, azules, piloto, de aleta y cachalotes,
entre otras, enmalladas en redes tiburoneras.
Estudios recientes muestran que la mitad de los enmallamientos de
ballenas, delfines y lobos marinos se presentan en redes tiburoneras y
otro 24 por ciento en redes agalleras.
La NOM-029 prohíbe el uso de redes de deriva; obliga a usar anzuelos
circulares en los palangres, establece zonas de refugio; prohíbe el
aleteo -cortar las aletas a los tiburones y regresarlos vivos al mar,
donde se ahogan sin remedio-, entre otras medidas que disminuirían
considerablemente la captura de especies en riesgo.
Esto erradicaría situaciones como la que se presentó en 2004, cuando en
sólo seis meses ocho vaquitas murieron atrapadas en redes, a pesar de
que la Carta Nacional Pesquera establece que no puede morir ninguna.
Las organizaciones finalizaron exigiendo a la Sagarpa que cumpla con su
deber y presente ya ante la Cofemer -y en forma correcta- la
documentación relativa a la NOM-029, a fin de que esta norma sea
aprobada.
Más información en el Centro de Prensa.