Aldo y Misael Zamora, junto con tres de sus familiares, fueron emboscados por cuatro personas en Santa Lucía, Ocuilan, Estado de México. Aldo murió y Misael, que se encuentra hospitalizado, identificó a dos atacantes: Luis y Alejo Encarnación, conocidos taladores de la zona e hijos de Feliciano Encarnación, uno de los principales cabecillas de las bandas de talamontes de esa zona. Cabe recordar que estas personas figuraban en la lista de órdenes de aprehensión solicitadas desde noviembre de 2005 por el Ministerio Público, las cuales fueron denegadas por el juez Gerardo Eduardo García Anzures, del Estado de México. El propio Feliciano Encarnación fue detenido hace sólo dos semanas en un operativo realizado por Profepa y liberado bajo fianza.