Ante el rechazo internacional de este grano contaminado y la caída de los mercados internacionales, es muy probable que esté entrando en forma masiva a México. Lo anterior lo advirtieron Greenpeace y Fenaparroz durante la presentación del reporte "Industria del arroz en crisis" que documenta el rechazo hacia el arroz transgénico alrededor del mundo e incluye los compromisos públicos de 41 de los mayores exportadores, procesadores y comercializadores del grano en el sentido de garantizar que sus productos permanecerán libres de transgénicos.
Asimismo, Greenpeace presentó pruebas documentales, obtenidas a través de la Ley de transparencia, que confirman: a) la falta de coordinación entre las secretarías de Salud, Agricultura y Hacienda, y b) la ausencia de un responsable que verifique que NO entren al país granos y alimentos transgénicos no autorizados. Esto resulta alarmante dada la contaminación del arroz estadounidense, descubierta en agosto de 2006, con un transgénico experimental no autorizado para consumo humano.
A raíz de este escándalo, varios países limitaron sus importaciones de arroz estadounidense, excepto el mayor comprador: México. De hecho, el 80% del arroz que se consume en nuestro país proviene de los Estados Unidos, por ello los mexicanos están en riesgo de estar consumiendo un arroz transgénico ilegal. A la fecha, el arroz estadounidense contaminado se ha encontrado en 19 países alrededor del mundo.
“Sabemos que las secretarías de Salud y de Agricultura hicieron pruebas de transgénicos al arroz que se vende en México, pero estos resultados NO se han hecho públicos. Demandamos que se den a conocer esos análisis y se explique qué medidas se van a tomar para revisar y verificar que a nuestro país no entren granos transgénicos no aprobados”, demandó Areli Carreón, coordinadora de la campaña de consumidores de Greenpeace México.
“A nuestro país está entrando arroz muy barato de dudosa calidad. Demandamos que las autoridades mexicanas actúen inmediatamente para hacer cumplir la ley y eviten que el arroz transgénico ilegal llegue a la mesa de los consumidores”, dijo Alejandro Díaz Hartz, presidente de la Fenaparroz.
El arroz producido en México NO tiene este problema de contaminación y puede encontrarse en el mercado bajo distintas marcas con el sello del Consejo Mexicano del Arroz, que garantiza su producción nacional, sin transgénicos.
“Las pérdidas económicas provocadas por la contaminación del arroz con transgénicos son una alerta de lo que puede ocurrir si se autorizan las siembras experimentales de maíz en México. La experiencia de la contaminación del arroz en Estados Unidos pone en evidencia la falta de control de la industria biotecnológica sobre los cultivos transgénicos sembrados al aire libre y debe alertarnos sobre los riesgos reales y los peligros potenciales que corremos si se otorgan permisos a la siembra experimental de maíz en México”, señaló Gustavo Ampugnani, coordinador de transgénicos de Greenpeace México.
La contaminación transgénica del arroz estadounidense
En agosto del 2006 el gobierno estadounidense reconoció que el arroz comercial de ese país se había contaminado con el transgénico experimental LL601 de la compañía Bayer, no aprobado para consumo humano. El anuncio provocó la cancelación inmediata de las importaciones de ese grano en Japón, el rechazo de los 25 países de la Unión Europea a este cereal y una caída del precio que provocó pérdidas por más de 100 millones de dólares. Cientos de productores de arroz han presentado demandas por daños en contra de Bayer, mientras la Federación de Productores de Arroz de Estados Unidos adoptó un plan de emergencia para tratar de "limpiar" de transgénicos la cosecha del año próximo. El arroz transgénico LL61 de Bayer nunca se cultivó a escala comercial, sólo se permitió su siembra experimental entre 1998 y 2001. Nadie sabe cómo este experimento se "escapó" del control de sus investigadores y apareció cinco años después en los contenedores de arroz para la venta al público, en el estado de Arkansas, el principal productor de arroz de Estados Unidos. Esta contaminación del arroz con transgénicos ha sido ya calificada como la peor crisis para los arroceros en Estados Unidos.
¿Qué son los
transgénicos? Los transgénicos son nuevas
formas de vida creadas en laboratorio con una técnica que
permite alterar la estructura molecular del alimento insertando genes
ajenos (de bacterias, otras plantas o incluso de animales). Por
ejemplo, el maíz transgénico que México importa
de Estados Unidos contiene genes de una bacteria que le hace producir
una sustancia insecticida, característica que el maíz
nunca tendría de manera natural. El problema es que hasta la
fecha no se han estudiado los efectos a largo plazo del consumo de
transgénicos. Lo que se ha documentado es el riesgo de
contaminación para las especies nativas por el cultivo de
transgénicos, lo cual entraña graves amenazas para la
riqueza biológica del maíz mexicano y para millones de
campesinos. Más información.