Felipe Arreaga, campesino ecologista apresado injustamente por defender los bosques de Guerrero.
Ver imagen
Guerrero, México —
No hay procuración de justicia para los campesinos ecologistas de Guerrero. Una vez más, sin justificación alguna, se extendió el juicio que mantiene preso a Felipe Arreaga a pesar de todas las pruebas y testimonios que demuestran su inocencia. Al no acudir la parte acusadora, el Ministerio Público optó por presentar conclusiones acusatorias para retener a Arreaga en prisión.
Felipe Arreaga, campesino ecologista declarado prisionero de conciencia
por Amnistía Internacional, seguirá injustamente encarcelado por la
simple razón de que las personas que lo acusan no se presentaron este 2
de agosto en el juzgado para carearse con los testigos de la defensa, a
cargo del Centro de Derechos Humanos de la Montaña "Tlachinollan".
Pese a que Bernardino Bautista, cacique maderero, y su hijo Presciliano
-quienes levantaron cargos en contra de Felipe por homicidio en 1998-
no se han vuelto a presentar para ratificar la acusación (no obstante
que ya han sido citados en tres ocasiones), el Ministerio Público,
dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado de
Guerrero (PGJ), insistió en citarlos nuevamente para el 25 de agosto,
con lo cual se extiende el juicio en forma injustificada.
Además, la PGJ decidió presentar conclusiones acusatorias sin tomar en
cuenta las más de 20 pruebas que la defensa ha brindado para demostrar
la inocencia de Felipe, y a pesar de que en la acusación únicamente
cuenta con testigos que no se han vuelto a presentar, algunos de los
cuales incluso han declarado que fueron coaccionados por el cacique
maderero y elementos de la Procuraduría para acusar a Felipe del
homicidio.
Todo lo anterior pone de manifiesto la ausencia de voluntad política y
falta de seriedad por parte de la Procuraduría, dependiente del Poder
Ejecutivo del Estado de Guerrero, que lejos de retirar los cargos -lo
cual pudo hacer desde un inicio- ha extendido el juicio
injustificadamente.
Un Estado sin derecho
Felipe Arreaga fue detenido el 3 de noviembre de 2004 acusado del
homicidio del hijo del cacique maderero local, Bernardino Bautista,
ocurrido en 1998. También fueron acusados de este homicidio otros 13
líderes campesinos ecologistas de la zona, entre los que se encuentran
Albertano Peñaloza y Rodolfo Montiel (galardonado con el premio
Goldman, equivalente ambiental del premio Nobel).
La defensa ha presentado más de 20 pruebas que demuestran que los
cargos en contra de Arreaga han sido fabricados. Así, se ha presentado
a personas que declararon haber sido coaccionadas por el cacique local
y elementos de la PGJ para acusar a Felipe; testigos que vieron a
Felipe el día de los hechos en el poblado de las Mesas (aproximadamente
a dos horas del lugar de los hechos) y un video que demuestra que ese
día estuvo en una boda en la misma comunidad de las Mesas; además hay
inconsistencias como el hecho de que uno de los acusados murió dos años
antes de que ocurriera el homicidio.
Este caso, a todas luces injusto, se suma a la serie de agresiones que
han sufrido los campesinos ecologistas en una de las zonas más
deforestadas del mundo, toda vez que entre 1992 y 2000 se perdió más
del 40% de la zona boscosa. Los campesinos de la zona intentaron frenar
la devastación y desde entonces han sido víctimas de todo tipo de
ataques, a lo cual se suma una preocupante actitud del gobierno
guerrerense.