En vez de atender las necesidades de la sociedad mexicana, los funcionarios buscan crear condiciones favorables a las corporaciones.
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DF, México —
En contraposición con naciones europeas, africanas y asiáticas, la delegación mexicana que participa en la reunión internacional sobre bioseguridad y comercio de transgénicos está buscando relajar las medidas de control y establecer condiciones favorables a las corporaciones.
En Montreal, durante la segunda conferencia de los países miembros del
Protocolo de Cartagena, la representación "mexicana" está promoviendo
un programa muy laxo para documentar las importaciones de transgénicos.
Y es natural si se considera que esa delegación está integrada por el
representante de las trasnacionales biotecnológicas en México, Carlos
Camacho Gaos, presidente de Agrobio; por Enrique Tron, presidente de la
Cámara Nacional de la Industria del Maíz, uno de los principales
promotores de la Ley Monsanto; y por Víctor Manuel Villalobos, el
operador de la Sagarpa a favor de las empresas, quien además tiene
procesos administrativos y penales en su contra.
"Durante mes y medio solicitamos una reunión pública para conocer la
postura que llevaría el gobierno mexicano a esta reunión. El
subsecretario de la Semarnat, Juan Elvira, nos aseguró que dicha
postura tampoco era conocida por las empresas. Es indignante constatar
que las empresas incluso forman parte de la delegación mexicana. Esto
demuestra al servicio de quién están los funcionarios responsables de
proteger el medio ambiente en nuestro país", afirmó Alejandro Calvillo,
director de Greenpeace México.
Qué tanto es tantito
Durante la discusión de la manipulación, el transporte, el envasado y
la identificación de transgénicos, la delegación mexicana propuso una
ruta crítica de importación donde los embarques contengan la vaga
leyenda de "puede contener" ("may contain") organismos vivos
modificados.
Curiosamente, esta es una de las propuestas del acuerdo que ilegalmente
firmó Villalobos en 2003, a nombre de México, con representaciones de
Canadá y Estados Unidos en lo que fue un intento de evadir los
compromisos contraidos previamente con la firma del Protocolo de
Cartagena. Calificado como un TLC transgénico, esa acuerdo buscaba
garantizar que los principales productores y exportadores de
transgénicos pudieran comercializar sus productos sin dar información
precisa y sin supuestos obstáculos comerciales.
"El gobierno mexicano está contribuyendo a promover más casos de
contaminación transgénica a través del planeta al no establecer
requerimientos de información obligatoria y a tolerar altos umbrales de
presencia transgénica en cargamentos. Esto es inaceptable, si tomamos
en cuenta que México es uno de los lugares donde se ha verificado
contaminación transgénica proveniente de cargamentos sin
identificación, y donde se han emitido claras recomendaciones de
precaución, a través del Reporte "Maíz y Biodiversidad" de la
Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCA) en
noviembre de 2004, que llama a los gobiernos a establecer medidas de
protección como etiquetar el maíz importado de Estados Unidos y a que
en los casos en que no se garantice que está libre de transgénicos sea
enviado directamente y sin excepción a ser molido", señaló María Colín,
asesora legal de Greenpeace.
En Montreal se están decidiendo los requisitos que deberán cumplir los
cargamentos de transgénicos destinados al consumo humano, animal o para
su procesamiento.
Ante la ineficacia oficial, la sociedad actúa
El 1 de junio las organizaciones GeneWatch, de Inglaterra, y Greenpeace
Internacional lanzaron el primer registro mundial de los casos de
contaminación transgénica (www.gmcontaminationregister.org).
Desde su introducción en 1996, los cultivos transgénicos han
contaminado nuestros alimentos, el forraje y las semillas alrededor del
mundo, sin que ningún gobierno o agencia internacional actúe ante
ese problema. De acuerdo con este registro, actualmente se contabilizan
62 casos de contaminación transgénica ilegal o sin etiquetas, en 27
países de cinco continentes, y esos son sólo los incidentes detectados.
El sitio provee ligas con mayor información sobre cada caso y los
conflictos agrícolas derivados.