DF, México —
El crecimiento de las industrias eléctrica y electrónica está generando preocupantes problemas sanitarios y ambientales a escala planetaria. La fabricación de computadoras y teléfonos celulares utiliza sustancias y materiales tóxicos que afectan la salud de trabajadores y recicladores, así como al medio ambiente, denunció Greenpeace.
Computadoras, celulares y otros aparatos están elaborados con complejas
mezclas de cientos de materiales, muchos de ellos peligrosos, como
metales pesados -plomo, mercurio, cadmio y berilio-, retardantes de
flama bromados y plástico PVC. Tan sólo un celular incluye entre 500 y
1000 componentes; un monitor de computadora de escritorio contiene un kilogramo de plomo (los
modelos viejos tienen de 2 a 3 kilos). Además, estos productos
electrónicos son diseñados de tal manera que se vuelven obsoletos en
muy poco tiempo y pasan a ser basura electrónica o e-waste.
Los químicos peligrosos son un riesgo cuando los productos llegan al
basurero, pero también cuando se usan como materia prima en las
maquiladoras de electrónicos, donde los trabajadores están expuestos.
"Los países en desarrollo estamos en el origen y al final de este
mercado global de electrónicos, somos los que absorben los costos. Cada
año, cientos de miles de computadoras y celulares son producidos en
México y otros países; otro tanto es depositado en tiraderos a cielo
abierto o quemados en fundiciones y otros cientos de miles son
exportados ilegalmente a Asia desde Europa, Estados Unidos, Japón. Así
como los trabajadores mexicanos sufren daños por trabajar con
compuestos químicos tóxicos, en Asia, miles de trabajadores también
expuestos a estas mezclas de productos químicos y venenos tóxicos al
desmantelar los aparatos para su reciclaje en tiraderos clandestinos",
denunció Marisa Jacott, coordinadora de la campaña de tóxicos de
Greenpeace México.
Un dudoso privilegio
México ocupa un sitio destacado en el mercado global de los productos
electrónicos. Es el segundo mayor fabricante en América Latina, después
de Brasil. La industria maquiladora eléctrica y electrónica cuenta en
México con 610 establecimientos y más de 361 mil empleados. Pese a
ello, no hay información de las condiciones en que se desempeñan los
trabajadores (elementos de protección, adiestramiento acerca de los
productos y compuestos que manejan, problemas de salud que enfrentan o
pueden llegar a enfrentar). No obstante, se sabe que los materiales que
más afectan su salud son los solventes, los metales pesados y los
retardantes de flama bromados, estos últimos son compuestos orgánicos
persistentes de gran atención mundial debido a sus impactos.
En 2002, las compañías Hewlett Packard (EUA), Mexmal (México) e IBM
(EU) ocuparon el primero, segundo y tercer lugar de ventas de
computadoras en México. Otras firmas como Samsumg (Corea), Acer
(Taiwán), Lanix (México) y Dell (EUA) comparten el mercado corporativo
de sistemas con las tres primeras. En el 2003, en México se registró
una venta de casi 2 millones de computadoras de escritorio, y más de 50
por ciento de ellas fueron máquinas sin marca.
En los artículos electrónicos, el plomo metálico (aleación de plomo y
estaño) es usado en la soldadura para tarjetas de circuitos impresos.
Esta es la tarjeta sobre la que se ensamblan los componentes
electrónicos y conectores. El óxido de plomo es usado en los monitores
de tubo de rayos catódicos y un tipo de soldadura de cristal (frit) que
se utiliza para ensamblar la placa frontal.
Greenpeace considera que los fabricantes deben asumir su
responsabilidad sobre los productos, desde la manufactura y ensamble
hasta el final de su vida útil. Las compañías deben producir artículos
limpios y libres de tóxicos, de larga duración, seguros, fáciles de
reciclar y que no expongan a los trabajadores ni al ambiente a químicos
peligrosos.
Efectos en la salud
Entre los efectos de los retardantes de fuego bromados se encuentra el
deterioro de las funciones de aprendizaje y memoria. Interfiere con las
hormonas tiroidea y estrógeno y la exposición durante la gestación se
asocia a problemas de comportamiento. También se les considera
neurotóxicos.
La exposición al plomo puede causar el deterioro intelectual en niños y
puede dañar el sistema nervioso, sanguíneo y reproductivo en adultos.
Los trabajadores que utilizan plomo en procesos que requieren altas
temperaturas, como la fundición de metales, están expuestos a humos con
plomo que afectan a casi todos los órganos y sistemas en su organismo.
También daña a los riñones y al sistema reproductivo.
El cadmio, utilizado en las baterías recargables de las computadoras,
contactos y conexiones de los viejos monitores, afecta riñón y huesos.
El mercurio que se utiliza en los monitores de pantalla plana pueden
dañar el cerebro y el sistema nervioso central sobre todo durante el
desarrollo temprano. Compuestos de cromo hexavalente son utilizados en
la producción de cubiertas de metal y son altamente tóxicos y
cancerígenos para los humanos.
El policloruro de vinilo (PVC) es un plástico que contiene cloro y se
utiliza para el aislar cables y alambres. Dioxinas y furanos son
emitidos cuando se fabrica el PVC o cuando se desecha y se incinera.
Estos químicos son altamente persistentes en el ambiente y son tóxicos
incluso en muy bajas concentraciones.