Celsa Baldovinos y Reyna Mojica, acompañadas por Mario Patrón, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña "Tlachinollan".
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DF, México —
El Sierra Club otorgó su prestigioso Premio Chico Mendes a los ambientalistas Felipe Arreaga Sánchez, quien se encuentra en prisión, a su esposa, Celsa Valdovinos Ríos, y Albertano Peñaloza Domínguez por su extraordinario heroísmo ecológico. El galardón premia su coraje y determinación para defender los bosques de la Sierra de Petatlán, en el estado de Guerrero, de la deforestación causada por los terratenientes locales.
"Defender el medio ambiente para futuras generaciones no es un crimen",
dijo Alejandro Queral, asesor de Política Internacional del Sierra
Club. "Estos defensores del medio ambiente permanecen en prisión
mientras siguen libres los individuos que han violado sus derechos
humanos y las leyes ambientales mexicanas para enriquecerse. En esta
peligrosa atmósfera es imperativo que los servidores públicos mexicanos
aprueben y hagan obedecer leyes estrictas para proteger las libertades
cívicas de los ambientalistas".
Felipe Arreaga fue arrestado bajo acusaciones falsas de asesinato en
noviembre de 2004 en una más que aparente represalia por liderar la
protección de los bosques de la Sierra de Petatlán. Actualmente se
encuentra en el Penal de Zihuatanejo. Arreaga es uno de los miembros
fundadores de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de
Petatlán y Coyuca de Catalán (OCESP), que encabezó la oposición de los
campesinos a las abusivas -y a menudo ilegales- explotaciones madereras
en los bosques de esa zona.
Extraordinario coraje y determinación
Celsa Valdovinos, la esposa de Arreaga y fundadora de la Organización
de Mujeres Ecologistas de la Sierra de Petatlán (OMESP), ha continuado
su labor en favor del medio ambiente pese a amenazas contra su
seguridad personal. Bajo su liderazgo, OMESP ha realizado una exitosa
campaña de reforestación, ha desarrollado un sistema de huertas
orgánicas sustentables para las familias de la zona y ha completado
campañas de educación para evitar la contaminación del aire y el agua
del área.
"Este premio reconoce la importancia vital de su trabajo y los riesgos
que corre al realizarlo", dijo Stephen Mills, director del Programa
Internacional del Sierra Club.
Peñaloza -el tercer galardonado, miembro fundador de OCESP- se
encontraba con sus hijos cuando fue emboscado por gatilleros
sospechosos de estar en la nómina del cacique local Bernardino Bautista
del Valle. Peñaloza y dos hijos resultaron gravemente heridos;
desgraciadamente otros dos de sus hijos -uno de nueve años y otro de
20- murieron.
"La tragedia de la familia Peñaloza es un triste ejemplo de lo
peligroso que es proteger el medio ambiente en México", dijo Queral.
"La larga historia de los ataques de los terratenientes locales contra
ecologistas en esta parte de Guerrero deja clara la necesidad de
protecciones legales para los derechos civiles y políticos de los
activistas".
El Sierra Club ha instado a la administración del presidente Vicente
Fox a que tome la iniciativa en este sentido a nivel federal.
El Sierra Club estableció el Premio Chico Mendes en 1989 para
galardonar a individuos u organizaciones no gubernamentales fuera de
Estados Unidos que hayan demostrado un coraje y dotes de liderazgo
extraordinarios en actividades de base de protección del medio
ambiente. Ganadores anteriores incluyen a Rodolfo Montiel (también
líder de la OCESP), el Movimiento para la Supervivencia del Pueblo
Ongoni (Nigeria) y Aleksandr Nikitin (Rusia).