Skip navigation.
Un entorno que vale la pena preservar.

Un entorno menospreciado por las políticas oficiales.

Ver imagen

DF, México — Aunque al inicio de su administración el presidente Vicente Fox aseguró que la protección de los bosques era asunto de seguridad nacional, en los hechos el sector forestal es uno de los más abandonados. Peor aún, los escasos recursos asignados a este sector (0.12% del gasto total para el 2005) están distribuidos de tal forma que no contribuirán a detener la deforestación sino que la agravarán.

"El presupuesto asignado al campo para el 2005 equivale apenas al 8% del total, en tanto que lo asignado al sector forestal representa 0.12%", explicó Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México. "Esto es inexplicable si consideramos que los bosques y selvas son uno de los recursos naturales más valiosos que poseemos, que cubren la cuarta parte del territorio nacional, que más de diez millones de personas viven en ellos y que México tiene la quinta tasa más alta de deforestación del planeta, con 785 mil hectáreas al año (según documentos de la Secretaría de Medio Ambiente)".

El presupuesto asignado al campo para 2005 asciende a 146 mil 440.8 millones de pesos en tanto que al sector forestal corresponderán mil 875.3 millones de pesos, es decir, el 1.3% de ese total. Si bien esta cifra aprobada por la Cámara de Diputados representa un aumento de 2.4% con respecto a 2004 -la propuesta original de Presidencia era ¡¡recortarle 200 millones de pesos!!-, aún resulta insuficiente para resolver las necesidades del sector.

"Los recursos asignados son escasos y, peor aún, las prioridades están mal establecidas: la mayor parte del apoyo se destinará a programas de reforestación, plantaciones comerciales y combate a incendios, cuando estos últimos sólo ocasionan el 4% de la deforestación, los programas de reforestación tienen niveles de supervivencia de apenas 25% y las plantaciones forestales no son bosques sino monocultivos de árboles que generan numerosos problemas ambientales", explicó Héctor Magallón, coordinador de la campaña de bosques y selvas de Greenpeace México. "En cambio, los apoyos para el buen manejo forestal por parte de comunidades y ejidos forestales, se redujeron en más de 5% con respecto a 2004".

Cuentas alegres

Los recursos destinados al sector forestal se asignaron de la siguiente manera:
Programa Nacional de Reforestación (Pronare): 531.2 millones (28.3% del total).
Programa de Plantaciones Forestales Comerciales (Prodeplan): 322.3 millones (17.2%).
Programa contra Incendios Forestales: 306.9 millones (16.4%).
Programa de Desarrollo Forestal (Procymaf y Prodefor): 372.3 millones (19.9%).
Programa de Conservación Indígena de la Biodiversidad (Coinbio): 9.9 millones (0.5%).
Otros programas: 17.7%.

De todos estos programas, los únicos que pueden contribuir efectivamente a detener la deforestación son Procymaf, Prodefor y Coinbio, porque son los que van dirigidos a apoyar a las comunidades y ejidos forestales para que hagan buen uso del bosque. Cabe decir que 80% de los bosques de México están en manos de casi 9 mil comunidades y ejidos forestales, por lo que es precisamente este sector el que tiene la posibilidad real de detener la deforestación haciendo un buen manejo de sus bosques. Desafortunadamente, en 2005 este sector recibirá apenas 20.4% de los apoyos. Esto explica que sólo 2,400 comunidades cuenten con planes de aprovechamiento forestal que les permitan hacer un uso sustentable de sus bosques.

Los bosques y selvas naturales tienen una cobertura de 50 millones de hectáreas, albergan una enorme biodiversidad de flora y fauna, capturan dos terceras partes del agua que consumimos y previenen las inundaciones y la erosión. A pesar de brindar estos servicios, las comunidades forestales recibirán un apoyo promedio de tan sólo 9.55 pesos por hectárea. En tanto que las plantaciones, que degradan el suelo, consumen y contaminan grandes cantidades de agua con herbicidas y plaguicidas, no cuentan con la biodiversidad de los verdaderos bosques, generan pocos empleos y mínimos beneficios sociales, recibirán 1,239 pesos por hectárea.

"El secretario de Medio Ambiente, Alberto Cárdenas, pretende acabar con la deforestación por decreto, argumentando que la reforestación, las plantaciones y la disminución de los incendios nos permitirán 'alcanzar el equilibrio forestal'. Desde luego, esto es un absurdo sin fundamento", afirmó Magallón.

"De acuerdo con el INEGI, la degradación ambiental nos cuesta 10.5% del PIB cada año. Cabe decir que los bosques son uno de los recursos naturales más valiosos y abundantes que tenemos. La destrucción de los ecosistemas nos cuesta mucho más y suele ser irreversible", concluyó Calvillo.

Para más información visite en Centro de Prensa.

hi5   youtube   facebook