Población inerme ante el desorden en el manejo de materiales radioactivos.
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DF, México —
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) prepara un proyecto nuclear que incluye la ampliación de la nucleoeléctrica de Laguna Verde, en Veracruz, y la creación de otras plantas en el curso de los próximos diez años. Es un plan que entraña severos riesgos y que está siendo promovido con falsos argumentos, advirtió Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México.
La CFE planea poner en marcha este proyecto a partir de 2006 a través
del Programa de Obras e Inversiones del Sector Eléctrico 2005-2014. El
primer paso sería ampliar la capacidad de la nucleoeléctrica de Laguna
Verde, para sumarle 196 megawatts a los 1,364 megawatts que actualmente
produce (Reforma, 8 diciembre 2005).
"La CFE es responsable del fracaso de la central nuclear de Laguna
Verde que justificaba sus altos costos bajo el argumento de que era la
entrada de México en esa tecnología, inicio de una serie de 20 centrales
nucleares. Nada de eso ocurrió y el costo del kilowatt/hora ha sido el
más caro de todas las plantas generadoras de electricidad en México. Es
decir, hemos exportado más barriles de petróleo para pagar la
construcción y operación de la central con relación a los barriles de
petróleo que han sido sustituidos por la producción de electricidad de
origen nuclear. Ahora, la CFE le quiere volver a hacer el juego a la
industria nuclear para revivirla y meter a México en otra aventura que
repetirá el fracaso económico y aumentará los riesgos de Laguna Verde,
tanto por los desechos radiactivos, como por el riesgo de un accidente
grave, que nunca se descarta en una central nuclear", señaló Calvillo.
Recordó que el riesgo se mide por los impactos que podría tener un
accidente, que serían devastadores para México, y subrayó: "Por más
remota que sea la posibilidad de un accidente grave en una central
nuclear, sus consecuencias nos deben llevar a evitar ese riesgo.
Además, no hay en este momento, en ningún lugar del mundo, un destino
permanente para los desechos radiactivos producidos por las centrales
nucleares, desechos que se han convertido en el mayor riesgo de
proliferación de armamento nuclear por la incapacidad de los gobiernos
para vigilarlos".
Destacó que la situación de riesgo en Laguna Verde supera todos los
promedios, de acuerdo a los documentos oficiales de la propia central
nuclear y a las evaluaciones que han realizado expertos.
En el accidente nuclear de Chernobil, Ucrania, en 1986, se liberó una
cantidad de energía equivalente a 200 veces la que irradiaron las
bombas atómicas que fueron detonadas sobre Hiroshima y Nagasaki. En
México, un accidente similar tendría graves consecuencias por la gran
cantidad de poblados que circundan la central de Laguna Verde y las
ciudades que serían afectadas. La Ciudad de México se encuentra a menos
de 300 kilómetros y un estudio del Colegio de México indica que los
vientos podrían llevar la nube radiactiva a esa ciudad en unas cuantas
horas.
Delirio radiactivo
La CFE estima que podría poner en operación otra nucleoeléctrica en el
años 2015. Aduce que existe en el mundo una tendencia cada vez más
fuerte para usar esta modalidad energética, "debido a su bajo impacto
en las emisiones de partículas contaminantes a la atmósfera".
Por su parte, Rafael Fernández de la Garza, gerente de Centrales
Nucleoeléctricas de la CFE, afirmó que estas centrales son las más
seguras para generar electricidad. "Llevamos 17 años operando Laguna
Verde y nunca hemos tenido ningún incidente. Tenemos un sistema de
reporte de accidentes que es más cuidadoso que el del resto de las
plantas... Hemos operado esta planta de manera eficiente" (Reforma, 9 diciembre 2005).
A la falsedad de tales afirmaciones se suma el hecho de que el propio
Fernández de la Garza fue sancionado como funcionario público cuando
trabajaba para Pemex. La Secretaría de la Contraloría lo inhabilitó por
irregularidades en la asignación de contratos cuando ejerció por
primera vez como gerente de Centrales Nucleares. A pesar de sus
antecedentes, el actual gobierno reasignó a Fernández de la Garza en
ese cargo.
Para mayor información, consulte Los expedientes de Laguna Verde, documento elaborado por Greenpeace en 2002 que se encuentra disponible en nuestras oficinas.