Skip navigation.
Los manglares actúan como "incubadora" para una gran variedad de 
especies marinas, muchas de las cuales tienen una destacada 
importancia comercial.

Un ecosistema fundamental para gran cantidad de especies marinas.

Agrandar imagen

DF, México — La autorización de la tercera etapa del proyecto Costa Cancún, otorgada el 23 de febrero por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), es ilegal y evidencia la intención de las autoridades federales por ignorar la Norma Oficial Mexicana 022 relativa a la protección de humedales costeros en zonas de manglar.

Por esa razón, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Defenders of Wildlife y Greenpeace exigieron que dicha autorización sea anulada. En especial, porque el director general de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat, Ricardo Juárez, en lugar de cumplir con sus obligaciones fundamentales ignoró abiertamente las disposiciones legales establecidas no sólo en la referida NOM-022 sino también el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Corredor Cancún-Tulum y el artículo 35 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, que obliga a la propia Semarnat a asegurarse de que los proyectos a los que dará autorización cumplen con esa ley, sus reglamentos y las normas oficiales mexicanas vigentes.

Resultan escandalosas y burdas las argucias verbales utilizadas por Ricardo Juárez para justificar lo injustificable: la autorización de la obra que promueve Fonatur sobre un área de 377 hectáreas destinada a la conservación de la vida silvestre y que sólo podrían utilizarse para actividades turísticas "con altas restricciones ecológicas". No son imaginables tales restricciones para un proyecto que incluye un campo de golf profesional de 36 hoyos con dos pistas, una casa club, un centro comercial, un fraccionamiento para uso hotelero y residencial; un hotel y un club de playa, entre otras obras.

Con una argumentación que insulta a la lógica más elemental, Juárez afirma: "sólo con programas turísticos como éste puede asegurarse la conservación y rescate de las zonas naturales, debido a los escasos recursos de la dependencia para cumplir estas tareas". (Ninguna ley advierte que puede ser violada ante la escasez de recursos.)

De acuerdo con diversos estudios que han cuantificado los servicios que prestan los manglares como origen de la vida costera marina, se estima que por cada hectárea de manglar destruido se pierden al año 760 kilogramos solamente de camarón, sin contar muchas otras especies de importancia comercial que dependen de este ecosistema. Por ello, se calcula que el servicio proporcionado por cada hectárea de manglar tiene un valor anual estimado que va de 10,000 a 16,750 dólares. Además, este entorno actúa como zona de amortiguamiento y resguardo, lo cual evita la erosión y protege a las poblaciones de huracanes y tormentas.

Conviene recordar que los costos de la destrucción ambiental los absorbemos todos. Si en el caso de los manglares contamos con leyes eficaces, que los protegen acotando los proyectos depredadores, debemos hacer que se cumplan, sobre todo por parte de las autoridades ambientales.

Ayúdanos, sólo te llevará un minuto. Haz click aquí.