Skip navigation.
Una refinería de la petrolera Exxon.

Una refinería de la petrolera Exxon, en Estados Unidos.

Ver imagen

DF, México — El parlamento ruso ha ratificado el Protocolo de Kioto, con ello este acuerdo multilateral obtuvo el voto que necesitaba para convertirse en ley internacional. De esta manera, el mayor esfuerzo global para combatir el cambio climático, que agrupa a más de 125 países, entrará en vigor a principios de 2005.

La adhesión de Rusia era fundamental, pues este país emite 17% de las emisiones mundiales de gases de invernadero; con su ratificación los países miembros del Protocolo suman más del 55% de las emisiones totales, lo cual era el único requisito pendiente para que entrara en vigor este acuerdo.

"Greenpeace aplaude esta decisión. El día de hoy se da un primer paso para cumplir uno de los compromisos más importantes para la protección del medio ambiente. El Protocolo de Kioto, único mecanismo para contrarrestar el cambio climático global, tiene como fin reducir las emisiones de gases de invernadero causantes del cambio climático, principalmente las de dióxido de carbono (CO2) en un 5% para el periodo 2008-2012, tomando como referencia los niveles de 1990", dijo Alejandro Calvillo, director de Greenpeace México.

Responsabilidad o indiferencia

Al ratificar este Protocolo, el gobierno ruso comienza a enfrentar la deuda ecológica que como país industrializado tiene con el mundo, pues es una de las naciones que mayores cantidades de CO2 emite a la atmósfera.

En contraposición, Estados Unidos, el principal contaminador del mundo, ha decidido permanecer fuera de este acuerdo. Aunque es el mayor emisor de gases invernadero en el planeta con 33% del total y 25% exclusivamente de dióxido de carbono, la administración de George Bush anunció en 2001 su retiro de estas negociaciones, con lo cual dejó en claro que no tenía intenciones de combatir el cambio climático.

"Es lamentable que Estados Unidos y algunos otros países como Australia se rehúsen a acatar los lineamientos del Protocolo, por no ser parte de él. Ahora, queda por ver si pueden mantenerse al margen de las preocupaciones de la comunidad internacional por detener este problema que amenaza al planeta", apuntó Arturo Moreno, coordinador de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace México.

No a todos afecta igual

La emisión de gases invernadero se incrementó en forma exponencial a lo largo del siglo pasado, debido al intenso uso de combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo) en procesos industriales. Los países con mayor actividad industrial son los que más han contribuido a la acumulación de estos gases en la atmósfera, encabezados por los Estados Unidos. De esa manera, han ocasionado un progresivo aumento en la temperatura de la atmósfera terrestre que está trastocando los patrones climáticos.

No obstante, las naciones más expuestas a los efectos del cambio climático son las menos desarrolladas, como México, ya que no cuentan con la infraestructura necesaria para hacerle frente a los estragos causados por el cambio climático (inundaciones, sequías, tormentas y huracanes, fenómenos meteorológicos extremos cada vez más recurrentes).

Por ello, la entrada en vigor del Protocolo de Kioto es vital. Los pronósticos científicos señalan como una prioridad mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados, de lo contrario estarán en grave riesgo los países vulnerables.

"Es posible que, en un segundo periodo de compromisos dentro del Protocolo, México se vea obligado a reducir sus emisiones, que han crecido en forma desmesurada por el uso de combustibles fósiles. En este caso también estarían países como China, India, Brasil, Indonesia y Malasia", señaló Moreno.

Los que faltan

Algunos países ya firmaron el Protocolo de Kioto pero siguen dudando en ratificarlo. Entre ellos están Estados Unidos, Australia, Croacia, Egipto, Indonesia, Kazajstán, Liechtenstein, San Vicente y Granadinas, Mónaco, Níger y Zambia.

hi5   youtube   facebook