El buque ballenero japonés Nisshin Maru huye del barco de Greenpeace, el Esperanza. Esta mañana el Esperanza condujo fuera del Santuario Ballenero Austral al buque, luego de una persecución que duró 24 horas. Los activistas de Greenpeace iniciarían una acción directa no violenta en caso que el Nisshin Maru trate de cazar.
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Océano Glacial Antártico, Internacional —
Después de una veloz persecución a través de cientos de millas de niebla y una marejada cada vez más intensa, el Esperanza logró que la flota ballenera japonesa saliera del Santuario Austral, ubicado en las aguas del Océano Glacial Antártico, informó Greenpeace.
El Esperanza, barco insignia de nuestra organización, persiguió al buque factoría (esto es, el encargado de procesar la carne de las ballenas cazadas) Nisshin Maru más allá del Santuario Ballenero Austral. El buque cazador Yushin Maru no tuvo más remedio que seguir al Nisshin Maru.
"Venimos a detener a la flota ballenera japonesa para que no cace ballenas y así lo hemos hecho. Ahora que salieron del Santuario deben permanecer fuera", dijo Sakyo Noda, coordinador de la campaña de ballenas de Greenpeace Japón.
"La flota planea traficar con carne de ballena que no es requerida en Japón", ha explicado Karli Thomas, líder de la expedición a bordo del Esperanza.
Existen alrededor de cuatro mil toneladas de carne de ballena proveniente de cacerías pasadas almacenada en Japón, lo que demuestra claramente que no hay demanda de ésta entre la población nipona, y además pone en evidencia, nuevamente, que la “caza científica” japonesa tiene como único propósito el comercio de este producto.