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Un gran globo con la leyenda "Alto al calentamiento global" sobre la planta de carbón en Tailandia
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Del 22 al 23 de junio se reunirán en un hotel de Cuernavaca, Morelos, México, las 17 naciones más contaminantes del planeta en la tercera reunión del Foro de las Grandes Economías (MEF, por sus siglas en inglés), entre ellas las que componen el Grupo de los Ocho (G8).
Este grupo es responsable de más del 40 por ciento de las emisiones globales de
CO2, a pesar de albergar sólo al 13 por ciento de la población mundial.
Greenpeace exige que este grupo asuma su liderazgo y cuestiona si permitirá que arda el planeta. Por ello, la organización ambientalista señala que el MEF debe
avanzar en el entendimiento común de que el aumento de la
temperatura global del planeta se mantenga lo más abajo posible de
los 2 grados centígrados, comprometerse a recortar sus emisiones
de CO2 en al menos 40% para 2020;
proveer 140 mil millones de dólares por año para actividades de
mitigación, combate a la deforestación y adaptación de los países
en desarrollo, así como establecer un mecanismo financiero que
provea de forma automática los recursos antes mencionados.
La evidencia científica más reciente
señala que un aumento de la temperatura de 1.5oC provocaría efectos
irreversibles en nuestro planeta como escasez de agua, mayor
frecuencia de incendios forestales e inundaciones que podrían
afectar hasta 1.7 mil millones de personas en todo el mundo.
Ahora, en junio de 2009, las negociaciones para llegar a un buen acuerdo que nos permita detener el cambio climático global están estancandas. De Bonn a Wasghington, de París a México, los gobiernos se reúnen, pero ninguno ha tenido la visión de largo plazo para poner en la mesa reducciones significativas y recursos financieros para proteger al planeta.
Pedimos que México sea la excepción y que los delegados de medio ambiente reunidos en Cuernavaca en el MEF tomen esta ventana de oportunidad de acción que todavía tienen para salvar el clima.