El equipo del barco MV Esperanza de Greenpeace interceptan a un barco arrastrero español en el Atlántico Norte.
Agrandar imagenEn la tarde del domingo 14, activistas de Greenpeace consiguieron que el arrastrero ANUVA dejara de pescar en las profundidades marinas del Atlántico Norte. El buque abandonó la zona con tres activistas de Greenpeace a bordo. A primera hora del lunes 15 otros nueve activistas de Greenpeace subieron a bordo del arrastrero para evitar que reanudara la pesca. Los activistas a bordo son dos españoles, tres ingleses, tres franceses, un panameño, un chileno, un noruego y un irlandés. En el grupo se encuentra el responsable de Océanos de Greenpeace, Sebastián Losada.
Negro historial
El ANUVA es un barco de capital español que porta bandera de Lituania. Hasta el momento ha sido abanderado en distintos países, muchos de ellos para conseguir una "bandera de conveniencia" (banderas otorgadas por un Estado que no controla el cumplimiento de la normativa internacional en materia de pesca, seguridad y trabajo). Entre esos países están Belice, Panamá y Sierra Leona. El buque aparece registrado en el Departamento de Pesca de Noruega entre los barcos involucrados en pesca no regulada y no declarada en aguas internacionales El ANUVA por dos sanciones: la primera, bajo uno de sus anteriores nombres: High Sierra y abanderado en Sierra Leona (FN9N9LFHS), por operaciones de pesca ilegal en aguas internacionales, y la segunda, bajo un nuevo nombre, Albri 2, y abanderado en Belice, por incumplimiento de la normativa pesquera NEAFC.
"El ANUVA tiene una sórdida historia de banderas de conveniencia y de pesca ilegal, además cuenta con la "distinción" de haber estado abanderado en Belice, una de las más conocidas banderas de conveniencia. El saqueo del océano por barcos de este tipo está acabando con la vida desconocida que habita a mil metros de profundidad", declaró Sebastián Losada, responsable de Oceános de Greenpeace.
Greenpeace reitera la petición a los gobiernos para que apoyen una moratoria en la pesca de arrastre de profundidad, única solución para proteger los mundos aún desconocidos de las profundidades marinas. En esta expedición del MV Esperanza Greenpeace ha documentado los daños causados por varios arrastreros de profundidad.
Greenpeace es miembro de la Coalición para la Conservación de las Profundidades Marinas, una alianza internacional de organizaciones que representan a millones de personas en países del mundo entero, que demandan una moratoria sobre la pesca de arrastre de profundidad en alta mar.