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Reconocimiento a legisladores por su invaluable apoyo a la destrucción de los manglares mexicanos.
Ver imagen"Con este acto irresponsable, que denota una profunda ignorancia sobre el valor de los manglares de nuestro país, el Congreso de la Unión contribuye a que este ecosistema continúe desapareciendo a un ritmo de casi 10 mil hectáreas por año. Por lo anterior, hemos decidido otorgarles este reconocimiento", señaló Alejandro Calvillo, director ejecutivo de Greenpeace.
Decisión desinformada
Las nuevas disposiciones añadidas a la NOM-022-SEMARNAT-2003 establecen que mediante el pago de una "compensación" es posible ignorar las prohibiciones establecidas en la norma para edificar "infraestructura marina fija o cualquier otra obra que gane terreno a la unidad hidrológica" y construir "infraestructura acuícola". Con la modificación también quedan sin efecto las restricciones para "la construcción de vías de comunicación aledañas, colindantes.." y para llevar a cabo distintas actividades "como la agropecuaria, acuícola intensiva o semi-intensiva, infraestructura urbana..." En otras palabras, se permite casi todo.
El 9 de agosto pasado, durante el foro Manglares: situación y amenazas, organizado por Greenpeace, los principales especialistas de nuestro país en bosques de manglar reprobaron los cambios a la NOM-022. Coincidieron en que los daños ocasionados a los manglares no pueden ser compensados, dadas las características únicas de este ecosistema, que crece en tierras inundadas durante todo el año o parte de éste y requiere concentraciones específicas de sal en las que no crece ningún otro tipo de vegetación boscosa. Estas características hacen prácticamente imposible restaurar estos ecosistemas y sustituir los beneficios que nos brindan. Además, los especialistas explicaron que cada manglar es único y que, debido a que ocupan un lugar de frontera entre la tierra y el mar, mantienen una relación estrecha lo mismo con los arrecifes coralinos y poblaciones de peces (gran parte de ellas de interés comercial) que con otros ecosistemas (selva baja, por ejemplo). Así, los daños al manglar provocan múltiples impactos.
"A pesar de esto, la NOM-022 fue modificada a tan sólo trece meses de haberse publicado, simplemente para satisfacer los intereses de unos cuantos empresarios, a espaldas de la sociedad y violando la ley", afirmó Héctor Magallón, coordinador de la campaña de Bosques y selvas de Greenpeace.
Al modificar la NOM-022, la Semarnat violó diversas disposiciones establecidas en la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, al no presentar ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) el anteproyecto y la Manifestación de Impacto Regulatorio de la modificación 30 días antes de su publicación en el Diario Oficial; también infringió la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental y su reglamento, al no publicar el anteproyecto del acuerdo, y la Ley Federal sobre Metrología y Normalización (LFMN), al no llevar a cabo el procedimiento previsto para las modificaciones de una norma oficial, lo cual debe ser sometido a consulta pública.
Cabe recordar que la NOM-022 fue elaborada con una comprensión adecuada de la importancia de este ecosistema y de su funcionamiento. Su preparación implicó siete años de trabajo con la participación de diversos sectores de gobierno, académicos y organizaciones ambientalistas.
Por un puñado de dólares
"Los manglares son uno de los ecosistemas de mayor importancia en nuestro país ya que actúan como barreras contra la erosión de la línea costera y protegen a la población de huracanes y tormentas. Además, sirven como filtros y purificadores de agua. El valor estimado de los servicios ambientales que este ecosistema brinda tan sólo a las pesquerías mexicanas alcanza los 14 mil 850 millones de dólares al año", señaló Cecilia Chapa, coordinadora de la campaña de Océanos.
La modificación a la NOM-022 es el resultado del compromiso hecho por Alberto Cárdenas, secretario de Medio Ambiente, ante los principales inversionistas del sector turístico del país (3 de septiembre de 2003) a quienes ofreció ayudarles a superar "las trabas burocráticas existentes" para llevar a cabo sus proyectos.
Con su decisión, los legisladores de la Comisión Permanente se convirtieron en cómplices de la Semarnat en la promoción de la destrucción de los manglares. Esta es su gran aportación, y Greenpeace se los reconoce.