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José Sarukhán Kérmez, coordinador nacional de la Conabio (Comisión 
Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad).

José Sarukhán Kérmez, coordinador nacional de la Conabio (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad).

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Ciudad de México, México — En su intento por atender la instrucción de Vicente Fox, en el sentido de autorizar la siembra experimental de maíz transgénico solicitada por las trasnacionales Monsanto, Pionner y Dow Agrosciences, la Secretaría de Agricultura ha decidido ignorar todos los criterios científicos y lineamientos legales que actualmente prohíben las siembras transgénicas. Así, el titular de esa dependencia, Francisco Mayorga Castañeda, incluso ha decidido mentir pues afirma que cuenta con el visto bueno de instituciones como la Conabio cuando en realidad recibió un dictamen en sentido totalmente contrario.

El 7 de agosto de 2006, el coordinador nacional de la Conabio (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad), el doctor José Sarukhán, envió a Mayorga un oficio en el que le indicaba: "para autorizar liberaciones experimentales de maíz genéticamente modificado se requería, entre otras cosas, que estas Secretarías (la de Medio Ambiente y la de Agricultura) determinaran previamente los centros de diversidad genética y de origen".

Más aún, Sarukhán cuestionó las afirmaciones de Sagarpa y Semarnat en el sentido de que las siembras transgénicas pueden ser autorizadas en cualquier momento, aún cuando no se haya creado el reglamento de la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados ni se haya establecido el régimen especial de protección al maíz.

Como titular de la máxima autoridad gubernamental encargada de definir los criterios para la conservación de las especies en México, Sarukhán fue muy claro: "Conabio quiere insistir en que desde nuestro punto de vista que toma en cuenta el espíritu de la Ley, sí debería condicionarse la autorización a haber hecho las determinaciones de los centros y establecido el régimen de protección especial. Este último está incluido en la Ley, justamente por considerarlo esencial dada la gran importancia que por multitud de razones se le da en México a la protección del maíz, entre las que están aspectos culturales, sociales y políticos. La Conabio coincide en darle esa importancia a la protección del maíz y considera que la aplicación del principio precautorio es pertinente en este caso".

Estos señalamientos derivan del documento Elementos para la determinación de centros de origen y centros de diversidad genética en general y el caso específico de la liberación experimental de maíz transgénico al medio ambiente en México, elaborado por la Conabio y presentado ante la Semarnat y  la Sagarpa el 28 de julio de 2006.

Sarukhán finaliza señalando: "Conabio se opone totalmente a la liberación comercial de maíz genéticamente modificado, ya que en este caso y con razones de mucho mayor peso, el principio precautorio es ineludible por los riesgos tan graves en que se colocaría a las variedades de maíz en nuestro país".

Greenpeace demanda que la Secretaría de Agricultura tome en cuenta el dictamen de la Conabio, los múltiples estudios que advierten sobre los riesgos que entrañan las siembras de maíz transgénico en un país clave para este cultivo como lo es México y que además acate las disposiciones legales que impiden autorizar la siembra experimental de maíz transgénico.

(*) Para ver el oficio SE/0150/06, del 7 de agosto de 2006, que dirige el doctor José Sarukhán, coordinador de Conabio, a Francisco Mayorga, titular de Sagarpa, HAGA CLICK AQUÍ.